jueves, 29 de noviembre de 2018

Pero, ¿cuántas Compostelas hay?



HdP. ¿Cuántas compostelas hay? Lo aclarábamos en este mismo blog el 3 de septiembre de este año. Y resulta que hay tres Compostelas: una es Santiago, claro está, meta de peregrinación desde hace once siglos. La segunda roza Portugal, dentro del municipio ourensano de Lobios, un pueblo muy grande y con escasa población porque casi toda la que había emigró. Otra se encuentra en el Camino Primitivo unos kilómetros antes de llegar a Melide, y se reduce al cartel señalizador, una granja y un par de casas.

Pero la lista hay que ampliarla con una cuarta Compostela, silenciosa, que nunca reivindicó el orgullo de su nombre. Es de tamaño medio, realmente no puede presumir de belleza alguna excepto un bosque autóctono un kilómetro antes de llegar. Se localiza en el Ayuntamiento de A Merca, en Ourense, muy cerca de la autovía que va de la capital de la provincia a Benavente, a unos minutos de la salida a Allariz.

¿Habrá más?


lunes, 12 de noviembre de 2018

Ponte de Lima, corazón del Camino Portugués


HdC. La localidad lusa de Ponte de Lima fue, durante los años en los que casi no pisaba nadie el Camino Portugués a Santiago, el corazón de esa ruta jacobea. Los pocos peregrinos que mantenían viva la llama de un fenómeno milenario se daban cita allí, y con mucha voluntad y esfuerzo señalizaron el Camino hasta la localidad de Valença do Minho, y desde ahí cruzar el Miño hasta Tui fue coser y cantar: sólo había una alternativa, el puente de hierro centenario, y por él siguen pasando en la actualidad para llegar a la ciudad gallega. A partir de la catedral tudense la señalización es excelente, con una mancha negra a la altura del ayuntamiento de O Porriño.

Ponte de Lima se convirtió, pues, no solo en referencia sino también en un hito del Camino Portugués. Y poco a poco aquella ciudad pequeña y medieval se fue rehabilitando, hasta el extremo de que hoy en justicia debe definirse como una pequeña maravilla con abundancia de flechas amarillas. El Camino funcionó aquí -como en otras partes- como un imán, y en el siglo XXI junto a los peregrinos se dan cita miles de turistas. Su puente, los restos de sus murallas, su excelente oficina de turismo, su paseo fluvial por ambos lados del Limia y su muy buena oferta de restauración son beneficiarios de ello. Y al mismo tiempo, causa. Larga vida a Ponte de Lima.


lunes, 15 de octubre de 2018

Un puente centenario en el Camino Portugués


HdC. Tiene algo más de un siglo de vida, una vida férrea. Por lo tanto no vio pasar ni a un solo peregrino histórico, de aquellos que en la Edad Media cruzaban Portugal desde el sur desde el Alentejo y recorrían centenares de kilómetros primero para dar gracias al Apóstol por haberse librado del yugo musulmán, y luego para pedir, rogar o agradecer cualquier cosa. Es el puente que une la orilla lusa y la gallega a la altura de Valença do Minho y Tui, ciudades antes enfrentadas y hoy núcleos turísticos relevantes.

Con el renacer de las peregrinaciones, desde el Xacobeo de 1993 la riada de portugueses volvió a ser una realidad. Tanto que ese Camino, el Portugués, ha pasado a ser el segundo más frecuentado, después del Francés.


Claro está que ya no navegan esas barcas típicas esperando en la orilla para salvar el Miño y depositar a los viajeros en la otra ribera, sino que el puente de la autopista y el de hierro cumplen esa función, la de unir una misma tierra repartida en dos países. La ruta jacobea, así, ha sido diseñada por el puente levantado siguiendo las directrices imperantes entonces, que emanaban de la Torre Eiffel y el uso de una estructura férrea. En este caso, además, con la originalidad de que mientras carruajes otrora y coches hoy van por el nivel inferior, por el superior circula el tren. 

El resumen es que este puente inaugurado en 1886 no constituyó un hito del Camino de Santiago, pero sin duda ahora mismo se está consolidando como tal.

Postdata: todavía hoy se sigue creyendo que es una obra del taller de Gustave Eiffel y sus discípulos. No. Es de un riojano. Y no, la empresa que llevó a cabo los trabajos no era ni española ni portuguesa. Era belga.

lunes, 17 de septiembre de 2018

El Castro Lupario, por fin visitable junto al Camino Portugués


MSF. El Castro Lupario o Castro da Beca es un recinto amurallado situado a caballo entre los municipios de Brión y de Rois, una elevación omnipresente para aquellos peregrinos que se aproximan a Compostela por el Camino Portugués. Inaccesible por la frondosa vegetación hasta hace poco, sus accesos han sido abiertos y subir hasta su amplísima "croa" (espacio interior) es muy recomendable.

Como indica su nombre, la tradición sitúa aquí la vivienda de la mítica reina Lupa, la misma que intentó engañar a Atanasio y Teodoro cuando transportaban el cuerpo del Apóstol de Padrón a Compostela, enviándolos a visitar a un dragón en el Pico Sacro cuando le pidieron bueyes para acarrear los restos de Santiago.


La subida se efectúa desde muy cerca del puente de Paradela, entre Brión y Teo, y conduce en unos pocos cientos de metros a una enorme explanada amurallada que da la medida de la importancia que debió de tener la población en épocas castreñas. La muralla, ciclópea, sorprende por sus dimensiones, y los pequeños núcleos de robles dispersos por el entorno transportan al visitante a tiempos de "trasnos", "mouros" y pérfidas reinas legendarias.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Alberguería, un rincón jacobeo en la Vía de la Plata

 
HdC. Después de afrontar una exigente subida que, en realidad, comienza en Laza, 12 kilómetros atrás, los peregrinos que recorren el Camino Sanabrés o la Vía de la Plata se encuentran con una sorpresa al entrar en Alberguería. La localidad es apenas una aldea al lado de la carretera, con una iglesia pequeña y con dos curiosos óculos en la fachada y muchas casas vacías, demasiadas.
 
Sin embargo, en medio de la población se encuentra el Rincón del Peregrino, un curioso establecimiento en el que durante años los caminantes han ido dejando conchas de vieiras firmadas y convenientemente atornilladas a las paredes. Las dos estancias con que cuenta el bar e incluso la fachada se encuentran cubiertas de ellas, y resulta entretenido detenerse unos minutos a leer los mensajes que han escrito quienes han parado aquí antes.
 
El bar cuenta con un pequeño albergue privado al otro lado de la calle.
 


 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Otra Compostela


HdC.  El peregrino ha buscado siempre Compostela, la meta, el final de un Camino de sufrimientos y alegrías. Pero, ¿qué Compostela? Porque en Galicia hay tres localidades que se llaman así. Una de ellas, en uno de los extremos de la provincia de Ourense, no ha dado nunca lugar a confusión. Pero otra ha desorientado a más de un uno, sobre todo a los que recorren el Camino Primitivo. Porque, en efecto, estos últimos pasan por un minúsculo lugar llamado precisamente así, Compostela (en la foto), y muy cercano a la localidad coruñesa de Melide.

Por cierto que la existencia de esos otros dos lugares -el tercero es, lógicamente y como no hace falta explicar, Santiago- tirar por tierra la teoría de que el topónimo procede de Campus Stellae, campo de estrellas. Preciosa teoría, pero lingüísticamente falsa.

viernes, 31 de agosto de 2018

A Fonte da Santiña, una fuente para recordar en medio de la naturaleza del Camino Inglés


HdC. La traza física del Camino Inglés ha sido cambiada en octubre del 2017. Debates aparte sobre la idoneidad de dicho cambio que no proceden aquí, en la actualidad esa ruta jacobea pasa al lado de la Fonte da Santiña.

El Camino Inglés arranca, en Galicia, de Ferrol y A Coruña. Ambos ramales se encuentran en determinado punto (As Travesas) y los peregrinos que proceden de un lugar y de otro marchan juntos rumbo a Compostela. El municipio anterior a Santiago es Oroso, cuya capital recibe el nombre de Sigüeiro. Y es cinco kilómetros antes de Sigüeiro donde se halla la Fonte da Santiña. 


Se trata de una fuente en la cual los peregrinos pueden ponerse a cubierto tanto en días de sol -no hay excesivos en Galicia- como de lluvia -sí hay muchos en Galicia-. Ahí apareció la Virgen, según dice la tradición popular.

La pregunta que se hará el peregrino es si el agua que brota es potable o no. Suele serlo. O para ser más exactos, casi siempre lo es. ¿Por qué no se indica? Porque el Ayuntamiento teme que pueda haber alguna filtración de las granjas cercanas precisamente porque en Galicia llueve mucho. De manera que la responsabilidad de beber o no es del peregrino, que viene de muchos kilómetros sin encontrar nada más que naturaleza y que le queda otra hora larga en medio de naturaleza. Así que la Fonte da Santiña no se le borrará de la retina.

viernes, 24 de agosto de 2018

Peregrinación para solicitar más visibilidad e investigación para la cura del Déficit de Alfa-1



HdC. Mayor visibilidad, acceso a los tratamientos disponibles y más medios para la investigación del Déficit de Alfa-1 Antitripsina (DAAT) son los objetivos principales de la peregrinación Alfas en Camino 2018, organizada por la Asociación Alfa-1 España y que comenzará el próximo domingo 26 de agosto. Casi un centenar de afectados y familiares recorrerán a pie los 115 kilómetros del Camino de Santiago entre Sarria y Compostela, con un importante apoyo logístico ya que, en un elevado porcentaje, los peregrinos son enfermos respiratorios y oxígenodependientes. El DAAT es una enfermedad rara que afecta a pulmones e hígado y cuya detección precoz es básica para la esperanza y calidad de vida de quienes la padecen

La actividad recorrerá la Ruta Jacobea en siete etapas. Tras la final, el sábado 1 de septiembre, los participantes leerán en el Monasterio de San Martiño Pinario la Declaración de Santiago, en la que se enumeran las necesidades de los pacientes. Con Alfas en Camino se pretende hacer una llamada de atención sobre la situación de estas dolencias, que condicionan la vida de quienes las sufren y en muchos casos son incapacitantes. En el grupo habrá peregrinos llegados de Alemania, Francia, Noruega, Portugal, Bélgica, Nueva Zelanda o los Estados Unidos. Entre los españoles, harán el Camino pacientes y familiares de Galicia, Madrid, Cataluña, Castilla y León, Asturias, País Vasco, Andalucía y Melilla.

Numerosas sociedades médicas, instituciones y empresas colaboran con el programa. Es el caso del laboratorio farmacéutico Grifols; la suministradora de oxígeno Oximesa; la Cátedra de la Universidad Autónoma de Madrid-GSK Respira Vida; las empresas Burpellet, Fontecelta, Autos Rosas, Monter Embutidos, Jamones FAR y Versal Comunicación; o la Catedral de Santiago. El proyecto cuenta con el aval social de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica SEPAR.


En búsqueda de la cura
En paralelo, Alfa-1 España ha abierto fórmulas para recaudar fondos para encontrar una cura para el DAAT. En este sentido, la Alfa-1 España ha abierto una campaña de micromecenazgo en la web Migranodearena.org con la que se pretenden recaudar 10.000 euros que permitan acelerar los trabajos del Grupo de Investigación de enfermedades raras respiratorias del ISS INCLIVA de Valencia. Este Grupo, creado en 2011, está compuesto por investigadores clínicos (pediatras, neumólogos y hepatólogos) y básicos; y cuenta con una dilatada experiencia tanto en investigación básica como en el manejo clínico de las ERR. Ha desarrollado ya varios proyectos sobre el DAAT en niños y adultos. Las aportaciones pueden hacerse en https://www.migranodearena.org/reto/18627/alfas-en-el-camino-de-santiago-ayudanos-a-encontrar-la-cura

El DAAT
El Déficit de Alfa-1 Antitripsina es una condición genética hereditaria, incurable en la actualidad, que multiplica el riesgo de padecer enfermedades hepáticas y afecciones respiratorias, como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Se estima que en España lo padecen unas 12.000 personas aunque solo medio millar están diagnosticadas, a pesar de que adoptar medidas preventivas es crucial. La enfermedad pulmonar afecta fundamentalmente a adultos jóvenes y condiciona la vida de los niños. La afectación hepática sucede en recién nacidos, niños y adultos y actualmente no tiene más solución que el trasplante.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Los peregrinos que prefirieron A Coruña



HdC. No hay duda ninguna: A Coruña era en la Edad Media la meta inicial para docenas de miles de europeos del norte. Así consta en numerosa documentación. Aquel viejo puerto romano de O Parrote, que volvió a coger importancia después de que en 1208 se crease por decisión real la ciudad, vio cómo los barcos se aproximaban de nuevo a él. Y poco a poco comenzaron a llegar peregrinos, extranjeros que descendían tan mareados como atraídos por la figura del Apóstol Santiago, cuyos huesos querían venerar para pedirle o agradecerle algo. Y así aquel pequeño burgo organizado inicialmente en lo que hoy es la Cidade Vella contempló cómo gentes de extraños hablares y curiosas vestimentas vagaban por él, se sentaban en los espacios libres o simplemente acudían a la iglesia de Santiago a dar gracias por poder pisar tierra firme sanos y salvos después de una travesía que en el mejor de los casos resultaba incómoda.

En algún lugar del muelle de O Parrote desembarcó a principios de julio del año 1417 Margery Kempe, la única peregrina inglesa del siglo XV de que se haya tenido noticia, aunque sin duda alguna más hubo. En este caso la mujer dictó sus memorias a un sacerdote y han llegado al siglo XXI en forma de libro. Por cierto que como aceptar a una mujer a bordo traía mala suerte, Margery Kempe tardó en encontrar quien la quisiera traer, y eso que contaba con la ayuda del obispo de Bristol. Al final, la tripulación del barco la advirtió, antes de que pusiera un pie en cubierta, de que como atrajera una tormenta la tirarían por la borda. Y problema resuelto.

En la centuria siguiente se dejó caer por A Coruña un físico y escritor escéptico inglés llamado Andrew Boorde: según él, un doctor en teología que lo había confesado en la catedral compostelana le había asegurado que los huesos del Apóstol se los había llevado a Francia nada menos que el mismísimo Carlomagno. Aun así, el físico repitió peregrinación. De la segunda –llegó a A Coruña intentando desanimar a un grupo de jóvenes que sí querían llegar a Santiago– dejó escrito que ir por mar desde su país
“no cuesta trabajo, pero por tierra es el viaje más penoso que puede hacer un inglés”.

Ni una ni, claro está, el otro fueron los primeros identificados entre los que pusieron un pie a tierra en O Parrote. Entre los anteriores figura nada menos que un islandés de impronunciable nombre, el médico Hrafn Sveinbjarnarson, que en torno a 1213 se embarcó hacia Noruega –algo normal para los residentes en aquella isla; y en Noruega pasó el duro invierno– y de allí, siempre en barco, arribó a Inglaterra y Francia para saltar a A Coruña. Eso sí, sufrió “tormentas terribles por algún tiempo”. Un tipo curioso ese Hrafn Sveinbjarnarson: el investigador Manuel F. Rodríguez asegura que acabó de formarse en Italia, que era muy piadoso y que no cobraba a quien no tenía dinero. Un detalle final: ni su devoción ni su generosidad lo salvaron de morir decapitado en Islandia, un cruel final.

Tres peregrinos con nombre. Pero hay miles de los que no ha quedado registrado el suyo. Uno de esos miles, sin duda un hombre culto porque sabía escribir en pleno siglo XV, dejó un texto para la posteridad titulado The Pilgrims Sea Voyage and Sea-sickness, o sea, (los peregrinos por mar y el mareo). “Los que parten para Santiago (se sobrentiende que vía A Coruña) renuncian a todos los placeres. Muchos enferman al hacerse a la mar. Cuando salen de Sandwich, Winchelsea o Bristol o desde cualquier otra parte, sus corazones empiezan a desfallecer”. Y termina: “Preferiría estar en el bosque sin carne ni bebida”.

Ilustración: Daniel Pino

lunes, 16 de julio de 2018

El secreto de la iglesia de San Francisco, en el Camino Inglés



HdC. Uno de los grandes hitos del Camino de Santiago en Galicia, y en concreto del Inglés, es la iglesia de San Francisco, en Betanzos. Se trata de una de esas visitas obligadas que hacen todos los peregrinos al recalar en esa localidad coruñesa, y además queda muy cerca -un par de minutos de reloj- del magnífico albergue público, el cual abre sus puertas dentro del casco histórico.

Los orígenes del templo hay que buscarlos en la segunda mitad del siglo XIV, cuando el entonces todopoderoso señor medieval Fernán Pérez de Andrade ordenó reedificar por completo un monasterio que existía en aquel solar desde cien años antes y que, presumiblemente, se encontraba en muy mal estado. 

Pegado a la iglesia existió un monasterio franciscano que alojó hasta casi medio centenar de religiosos. Después de la Desamortización de Mendizábal, en 1836, todo el conjunto quedó abandonado, hasta el punto de que el claustro y la sala capitular desaparecieron para siempre.

San Francisco fue declarada monumento nacional en 1919 y hoy es Bien de Interés Cultural. No es eso lo que va a llamar la atención del peregrino, sino el esplendor de sus ábsides góticos, las tumbas que aloja en su interior y, sobre todo, un magnífico sepulcro, considerado el mejor cenotafio de Galicia. Ahí reposan los restos del mencionado Fernán Pérez de Andrade, que no debió de ser mal gobernante: pasó a la historia con el sobrenombre de “O Bo”. O sea, “El Bueno”.