martes, 18 de diciembre de 2012

Lourenzá y las fabas

HdC.El monasterio de Lourenzá es un auténtico hito del Camino Norte a su paso por la provincia de Lugo. Y no resulta exagerado afirmar que figura entre los diez mejores monumentos de todo ese itinerario que entra en la Península Ibérica salvando el Bidasoa y recorre la costa cantábrica para, una vez en Ribadeo, meterse al interior, como si en Galicia ya decidiese enfilar a Compostela por la vía más corta. Y es así donde se encuentra Lourenzá, a una jornada de Ribadeo de esas que los ciclistas de hoy en día califican como “rompepiernas”. O sea, que no esperan grandes desniveles, pero todo el tiempo el peregrino va arriba y abajo, más de lo primero que de lo segundo. De hecho, la llegada al monasterio es un prolongado descenso que se nota en rodillas y tobillos.
Lourenzá es también muy conocido por otra cosa: las habas, “fabas” en idioma gallego. De gran tamaño y excelente calidad, fueron alabadas desde siglos atrás, y hoy en día se han incrustado en el inconsciente colectivo de las gentes de Galicia, que las identifican con algo exquisito. Por desgracia, los testimonios de peregrinos no suelen detenerse mucho en la gastronomía, un territorio casi virgen cuando se habla del Camino de Santiago. Pero algún día aparecerá un documento que dirá lo que ya sabemos: que las habas de Lourenzá merecen ser calificadas de hito del Camino.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Historias de Compostela

E.G. Historias de Compostela es un libro imprescindible para todos aquellos que desean ahondar en el pasado de Santiago de Compostela y las tradiciones del Camino de Santiago.

Xosé Fernando Filgueira Valverde, su autor, es una de las principales figuras de la cultura gallega del s.XX. Pontevedrés de nacimiento y compostelano por derecho, a lo largo de su vida estuvo vinculado con las principales instituciones del ámbito cultural, histórico y literario de Galicia, como el Seminario de Estudios Gallegos Padre Sarmiento,  la Real Academia Gallega o el Consello da Cultura Galega.

En Historias de Compostela Filgueira Valverde vuelca una gran parte de sus conocimientos de la antigua Compostela y de las tradiciones jacobeas. En Santiago de Compostela había pasado sus años de estudiante, cursando la Licenciatura de Derecho. Y a Santiago iba a permanecer vinculado de por vida, como demostraría a través de su obra.

El libro fue publicado por Bibliófilos Gallegos en su colección Biblioteca de Galicia (XII) en 1970. Organizado en cuatro partes, hace un repaso por la Compostela medieval, el Apóstol Santiago y sus tradiciones, la tradición de las fiestas en Compostela en el barroco y lo que él denomina Varia Lección, en la que recopila y comenta diversas referencias literarias al Camino, el Apóstol o la propia ciudad de Santiago. Así, están presentes los viajes-peregrinación del sastre Guillermo Manier (en 1726) y del Duque de Toscana Cosma III de Médicis (en 1669). Es aquí donde afirma que "la mención de un peregrino extranjero, un griego, aparece por primera vez, según creo, en la Historia Silense, escrita a comienzos del XII, con referencia a un sucedido del año 1064, la toma de Coimbra por Fernando I". 


lunes, 26 de noviembre de 2012

La Virgen milagrosa de Butsènit

HdC. El árabe berber dio origen a la localidad de Butsènit. No es que berber fuera un topónimo, sino una tribu, conocida como también senata. Ella levantó Borch-Senet. O sea, la torre de los senets, que fonéticamente evolucionó a Butsènit. En efecto, la lingüística no son matemáticas.
O sea, que ya tenemos una antigua torre que llegó a convertirse en parroquia. ¿Y por qué la traemos hoy aquí? Porque su millar de habitantes ven pasar peregrinos. En efecto, Butsènit se encuentra en el Camino catalán. ¿Dónde? Pues 9 km más adelante de Lérida. Allí preside ese grupo de casas la ermita de la Mare de Déu, sucesora de otra consagrada en 1495 y que estuvo en pie hasta el siglo XVII. El edificio que los peregrinos ven hoy en día –un humilde hito– data de 1652, y la Virgen en alabastro es algo más moderna, siglo XVIII. Su amplio soportal con arcadas se ha convertido en lugar de descanso de quienes dirigen sus pasos a Compostela.
Y una curiosidad. En su interior se guarda una piedra blanca, redondeada, muy desgastada, que se conoce con el nombre de “pedreta”. Parece un ojo, y es que la Virgen de Butsènit es muy milagrosa a la hora de curar enfermedades de los ojos. Para que ese milagro se produzca hay que lavar después los ojos en la fuente que se halla al otro lado de la plaza.

lunes, 19 de noviembre de 2012

La “mala suerte” de San Martiño Pinario

HdC.Recoge en varias de sus publicaciones el profesor Manuel F. Rodríguez –un experto jacobeo a quien en alguna otra ocasión también hemos citado– la importancia del monasterio de San Martiño Pinario, frente a la catedral compostelana. Se trata de un edificio fuertemente vinculado a la figura del Apóstol puesto que fue fundado en el siglo X por los monjes custodios del sepulcro de Santiago, y que dio y sigue dando hospitalidad a peregrinos de todo el mundo. Hay testimonios de los siglos XVII y XVIII en los cuales se especifica que los monjes entregaban limosna, pan y comida caliente de una manera mucho más generosa que otros cenobios.
Pero San Martiño Pinario tiene una “desgracia”. Se encuentra demasiado cerca de la plaza del Obradoiro, de manera que los peregrinos descienden desde la plaza de Cervantes (la parte más alta de la ciudad vieja compostelana), apremiados, tensos, deseando llegar al final. En sus prisas echan una mirada a la izquierda a la fachada de Azabacheria de la catedral… y se olvidan a la mano contraria, donde se alza el imponente monasterio.
Y es que cada tiempo tiene su afán: realmente, la entrada histórica a la basílica desde sus primeros tiempos se hacía por lo que hoy es Azabachería, donde se hallaba la Fuente del Paraíso. Pero ahora, desde finales del siglo XX, el punto de encuentro es la plaza del Obradoiro.
Gran hito del Camino éste de San Martiño Pinario. Que por cierto, entre otras joyas, esconde dos del siglo XV: una Epifanía en alabastro y una Virgen con Niño.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Albergue de Ribadiso, Albergue Mágico del Camino






Por Elena Goyanes. 

El Albergue de Ribadiso nació gracias al plan impulsado por el entonces conselleiro de la Xunta Vázquez Portomeñe, para la celebración del Año Santo de 1993. 

Era necesario habilitar un lugar de acogida en Arzúa, ya a las puertas de Santiago (36 Km. para llegar), y qué mejor que restaurando un pequeño complejo de antiguas viviendas, cuadras y pequeña cerería junto al río, en aquel momento ya prácticamente abandonado. El lugar se eligió porque en documentos medievales ya se mencionaba la existencia allí de un Hospital de Peregrinos, el de "Ribadiso da Ponte", que se identifica con la construcción más grande del hoy Albergue de peregrinos. Su rehabilitación la realizó el arquitecto Jesús A. Díaz García.

Al Albergue se llega tras una etapa de colinas suaves y firme bastante amigable para el caminante, que atraviesa una de las comarcas que mejor definen la vida de la Galicia agrícola del interior. Prados muy verdes: alguna que otra plantación forestal; ejemplares de rubia gallega guiadas por paisanos con las que en muchas ocasiones compartimos los caminos; y explotaciones de frisona a lo lejos, que nos indican estar atravesando una de las principales zonas de producción láctea de Galicia. Llegamos al Albergue de Ribadiso justo al pasar el puente medieval sobre el río Iso, que da nombre al lugar (RIbadiso de Baixo), en su día construido precisamente para facilitar a los peregrinos el paso del río.

El Albergue de Ribadiso está en muy buen estado de conservación a pesar de su relativa larga historia. En realidad es como una pequeña aldea gallega, con varias casas que se abren a una especie de patio común. El granito y la piedra de la zona están presentes hasta en el pavimento. Y su cercanía al río permite al peregrino remojar los pies dañados por el esfuerzo sin por ello tener que sufrir la molestia de los mosquitos que sí afectan en otras riberas gallegas. Al río accedemos desde el prado del propio Albergue mediante una pequeña escalinata. Y podemos acercarnos con toda seguridad ya que es regato más que río: su poca profundidad y suave corriente permiten no sólo remojarse sino incluso un corto baño (corto no por el deseo sino por la fría temperatura de las aguas).

Está gestionado por la Xunta de Galicia, incluido en su Red de Albergues del Camino. Y desde los inicios atendido por una paisana arzuana, Dolores Agra, que tras 20 años de contacto con los caminantes se dice que reconoce a leguas al peregrino que llega de verdad caminando de aquellos otros que se bajan de los coches carretera arriba, para intentar ocupar una cama en este deseado hospital medieval de peregrinos. 

Lo que piensan los peregrinos: es uno de los albergues mejor valorados del Camino Francés en Galicia. Invita a descansar, disfrutar de un entorno tradicional y silencioso y tumbarse en los prados de la propia finca del Albergue. Se recomienda no perderse la puesta de sol vista desde el puente medieval.

La mejor fotografía: el conjunto se capta muy bien desde el otro lado del río, antes de cruzar el puente.

Una anécdota. Cuando en 1992 se rehabilitó Ribadiso se barajó como alternativa un complejo de molinos junto al río, a la salida de Arzúa por la carretera de Santiago. Su denominación, "Molino Francés", ya nos puede dar idea de su también estrecha vinculación con el Camino. Ya entonces estaban en ruinas. Muchos arzuanos ni saben de su existencia.

Y un aviso: si queréis utilizar la cocina más vale que contéis con hacer la compra antes de llegar al Albergue. Si no, tendréis que acercaros a Arzúa, a algo más de 2 Km. Si no se quiere cargar comida, en las inmediaciones del Albergue hay 2 restaurantes con precios asequibles.

Fotografías de Ribadiso y su entorno:


Despedida

E.G. Hoy toca despedir. Hace ya unos días que Fátima García decidió iniciar otro camino profesional, muy lejos de Santiago de Compostela y de lo que ha sido su actividad en los últimos años.

Este blog nació en gran parte gracias a su trabajo.

Deseamos a Fátima mucha suerte en su nueva vida.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Un buen libro que describe los auténticos secretos de la catedral compostelana

HdC. Hemos aprovechado el fin de semana para leer de principio a fin el libro “La catedral de Santiago para los peregrinos. Guía secreta” (Bolanda Ediciones), del muy experto Manuel F. Rodríguez, un hombre que lleva “pegado” al Camino toda su vida profesional.
No cabe duda de que el subtítulo, “Guía secreta”, puede desanimar a más de uno. Eso suena a esoterismo barato, a la búsqueda de lo que no hay ni habrá, de las invenciones que hacen remontar el Camino de Santiago al neolítico y lucubraciones de semejante calibre. Si el lector busca eso, que ni abra el volumen, porque en absoluto van por ahí los tiros. Es, por el contrario, un documentadísimo trabajo sobre la basílica. Porque donde el visitante ve la puerta de Azabachería, por ejemplo, Manuel F. Rodríguez ve los moros atlantes que sustentan la parte superior sobre sus cabezas, símbolo de que el musulmán está abajo, esforzándose y sufriendo, y el cristiano arriba a punto de rozar el cielo. O donde el recién llegado ve el imponente altar mayor el autor le advierte que se está perdiendo una de las reliquias más relevantes del templo, el báculo de Santiago, ni más ni menos, en el que no se fija nadie.
Son 130 páginas con un diseño muy visual de fácil lectura. Así que tenemos que confesar que, con la lluvia cayendo en las calles compostelanas casi todo el puente, fue un placer dedicar unas horas a conocer los secretos de la catedral. El hito de los hitos del Camino, por cierto.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Un hito en tierras catalanas: la iglesia de Santa María, en Cervera

HdC. Cervera es fin de etapa del Camino de Santiago en tierras catalanas, en concreto de la larga etapa que comienza en Igualada: 37,7 kilómetros. El peregrino suele llegar exhausto y con pocas ganas de dar unos cuantos pasos más. Pero debe hacerlo, porque le espera la iglesia de Santa María, un sobresaliente ejemplar del gótico de Cataluña que sustituyó a otro románico del cual sólo ha llegado al siglo XXI una puerta esculpida, a su vez protegida por un pórtico ojival. Es la puerta de Sant Martí.
El edificio resalta ente los tejados y se localiza con facilidad gracias a su torre, de ocho caras y en cada una de ellas un ventanal. El templo en sí presenta tres naves, la central mucho mayor que las otras dos, y en el altar mayor otra muestra del románico: la imagen de la patrona de la localidad, la Mare de Déu del Coll de Les Savines, primorosamente hecha en el siglo XIII. Y como prueba irrefutable de que nos hallamos ante una iglesia de peregrinación, detrás de ese altar mayor discurre el deambulatorio, justamente para que los peregrinos pudieran circular con orden.
En suma, otro hito del Camino. La recomendación: no perderse la visita.

viernes, 26 de octubre de 2012

Santa Eulalia de Bóveda: un hito que quiere ser pero que no lo es

HdC.Santa Eulalia de Bóveda es un impresionante mausoleo en las afueras de Lugo y muy cerca del Camino Primitivo. Una maravilla. Una belleza. Eso sí, en una aldea muy mejorable desde el punto de vista estético. Fue declarado monumento histórico-artístico ya en 1931, cuando la sensibilidad en la conservación de los enclaves arqueológicos era baja, muy baja, así que eso ya constituye un índice de que vale su enorme peso en oro. Llegó a decirse –cosas de la influencia romántica– que era el sepulcro del hereje Prisiciliano, ese del cual también se afirma que ocupa el Arca Marmórea, y no el Apóstol Santiago. La teoría tiene sus grandes defensores, no se vaya nadie a creer lo contrario.
Santa Eulalia de Bóveda hunde sus raíces en los tiempos de las legiones, nada raro por otra parte teniendo en cuenta que Lugo era su campamento principal por estos pagos del noroeste peninsular. Quizás, sólo quizás, en el siglo V se transformó en un oratorio cristiano.
En otras palabras, cualquier desviación en el Camino Primitivo para admirar este enclave está más que justificada. Pero con la misma convicción hay que dejar claro que es eso, un desvío. No se halla Bóveda en la ruta de peregrinación, no es un hito del Camino por mucho que se empeñen en Lugo en incluirla como tal. Porque, con ese criterio, habría que estar apartándose de la Ruta cada dos por tres. Porque Galicia (y no sólo Galicia) está llena de monumentos, auténticos tesoros. Y que duren.

lunes, 22 de octubre de 2012

La resurrección de un libro escaso y cada vez más demandado

HdC.Era previsible. La tirada inicial fue poca; la difusión, nefasta. Así que Camino de Santiago. Un espacio de encuentro en la Europa del siglo XXI nació casi en el anonimato y desde el primer momento se convirtió en un pequeño objeto de deseo. Un libro en gran formato publicado por el Xacobeo en el año 2009, cuando la Xunta de Galicia cambió de manos socialista-nacionalista a popular. Y ese tipo de cambios siempre repercuten en cosas tan inocuas como esa, la distribución de un libro que contiene excelentes estudios como el de la hispanista danesa Grethe Christesen sobre la Ruta y los peregrinos “profesionales (por encargo) en su país o el estupendo estudio introductorio del alemán Robert Plötz, miembro del Comité Internacional de Expertos del Camino de Santiago, pasando por el análisis del período 1982-1993, firmado por Paolo Caucci, presidente de dicho comité internacional.Camino de Santiago. Un espacio de encuentro en la Europa del siglo XXI va camino de convertirse en un hito. Era previsible.
(Por cierto, todavía quedan ejemplares. La dirección del Xacobeo es Pavillón de Galicia. San Lázaro. Santiago de Compostela).

jueves, 18 de octubre de 2012

Una veintena de kilómetros preciosos en el Camino catalán

HdC. El Camino de Santiago está cogiendo fuerza poco a poco en Cataluña. Y uno de los tramos más bonitos en aquella tierra es el que une las localidades de L’Estany y Artés, 23,3 kilómetros fácil de andar hasta el punto de que no reclaman ni seis horas. No hay ningún pueblo por aquellos parajes descendentes, pero sí encinares y robledos a un lado y a otro. Tampoco es que haya que ir como al desierto, puesto que dos enclaves no distan gran cosa de la Ruta (Santa María d’Oló y Calders), pero sí es mejor acometer la etapa bien provisto de agua y comida, para así gozar mejor del trayecto. Esta comarca que pisa el peregrino se llama Moianés, entre las cuentas de los ríos Ter y Llobregat. El paisaje es armónico, sin grandes muestras de feísmo y con poca presión urbanística. Para situarse, Vic queda atrás y la laboriosa Manresa, delante.
El premio es no sólo la satisfacción y el disfrute sino también Artés, localidad conocida sobre todo por sus vinos. Pero también por los restos de la muralla de un viejo castillo y por el campanario de la iglesia parroquial de Santa María, datada en el siglo X si bien construida sobre otro templo anterior. Y no hay que irse sin visitar el barrio viejo, con las calles estrechas y escarpadas.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Albergues del Camino. Disfrutarlos respetándolos (I)



Por Elena Goyanes

Hay muchos espacios en los que se pueden comprobar -y actualizar- los listados de albergues para peregrinos en todas las rutas a Santiago. En dichas relaciones se nos informa de los puntos kilométricos,  número de camas, propiedad, coste, instalaciones y servicios de los albergues. Pero en prácticamente ninguna se nos informa de qué se espera de nosotros cuando llegamos a un albergue.

Por alguna razón, sin duda vinculada a la cada día mayor popularidad del Camino, muchos peregrinos llegan a los albergues convencidos de que hay una obligación para con ellos. Los caminantes llegan y pretenden instalarse como lo harían en un hotel o una pensión, esperando unos servicios concretos y exigiéndolos en caso de que no se cumplan sus perspectivas.

Olvidan que en el Camino nadie tiene obligación con nadie. Que todo lo que se nos da es regalado. Que la acogida al peregrino es una tradición centenaria con unas particularidades muy asentadas. Y que el sentirnos cómodos en un albergue nada debería tener que ver con el hecho de dormir o no en una cama; o tener que compartir ducha y cocina.

Las mejores noches en el Camino son aquellas en las que se duerme en el suelo de piedra de sacristías, en escuelas unitarias abandonadas, en polideportivos e incluso al raso. No hay mejor noche que aquella en la que se duerme en el suelo por haber cedido la litera a otro peregrino con dificultades. En esos casos uno se deja vencer por el sueño sabiendo que ha hecho lo correcto; y se despierta con la sensación de haber aportado algo a ese Camino que tanto y tanto nos ofrece.

La mayor parte de los peregrinos de hoy se levantan al amanecer y comienzan a caminar a oscuras, a veces con linternas, para apurar al máximo la etapa y garantizarse cama al final de la jornada. Otros muchos caminan como con orejeras, sin desviar ni la mirada, estresados por saber que delante camina otro grupo de peregrinos que también van corriendo el Camino para así poder elegir cama.

Lo que no saben esos peregrinos es que los demás los miramos con verdadera lástima. Lástima porque se pierden la belleza del paisaje, el placer de pararse a charlar con un vecino, la tranquilidad de relajarse unos minutos bajo una sombra para, simplemente, disfrutar del momento. Lástima porque sabemos que nunca se detendrán para ver una ermita, una iglesia o un castillo. Ni desde luego perderán tiempo en ningún pequeño pueblo tomándose un café. Ni para dormir la siesta al fresco. Ni para disfrutar de una buena merienda. Ni para dejarse sorprender por un paisaje inmenso.

El objetivo del Camino no es llegar al albergue al mediodía y esperar a que se distribuyan las camas. Tampoco lo es elaborar una programación rígida de viaje según la ubicación de los albergues más cómodos y modernos. Si lo hacemos así nos perderemos el Camino. La elección de los finales de etapa debería tener que ver más con el entorno, con el hecho de querer o no descansar en determinado lugar por su tradición jacobea; por nuestro interés en conocer a determinados personajes imprescindibles del Camino; o por no dejar atrás sin disfrutarlo ese lugar único y espectacular.

Por eso precisamente en Los Hitos del Camino nos hemos decidido a preparar una relación de albergues mágicos del Camino, esperamos que con la ayuda de todos. Albergues que no deberíamos perdernos por  su acogida, tradición o ubicación. Poco a poco la iremos elaborando bajo la etiqueta de Albergues Mágicos, esperando que os sirva de ayuda.

Un humilde hito en las tierras altas del Camino Primitivo camino de ser único



HdC. La palabra “hito” esconde grandeza. Un hito es aquello importante, punto de inflexión en un proceso, momento solemne, acto extraordinario. Un hito no es algo vulgar, cotidiano. Por eso decimos que el monasterio de Sobrado dos Monxes es un hito del Camino del Norte, o que el de Samos es un hito del Francés, o que el de Oseira lo es igualmente del Camino del Sudeste.

 Y sin embargo, hay enclaves que constituyen una excepción. Por ejemplo, las fotos que acompañan estas líneas son un plano general y un detalle de una construcción humilde, importante otrora, irrelevante hoy. Sin futuro funcional y, como las cosas sigan así, simplemente sin ningún tipo de futuro.
Es un hórreo. Un hórreo de estilo asturiano –de base cuadrada, al contrario de la mayoría de los de Galicia, que son de planta acusadamente rectangular- que se localiza en pleno Camino Primitivo, en tierras altas de Lugo, municipio de A Fonsagrada y concretamente en el antaño poderoso A Pobra de Burón. Y quedan muy pocos, cada mes menos porque además no se construye ninguno nuevo, y por eso, por lo extraordinario que resulta encontrarse uno, pedimos que este se conserve. No se trata de ponerse reivindicativos. Se trata de defender el Camino.

lunes, 8 de octubre de 2012

Porta Itineris Sancti Iacobi, en camino de convertirse en un hito



HdC. ¿Es la Porta Itineris Sancti Iacobi un hito en el Camino? Esta es la pregunta de una lectora de este blog. En realidad, ¿quién expide los certificados de lo que es un hito y lo que no? Peregrinos, caminantes, estudiosos y hasta ocasionales visitantes están de acuerdo en los fundamentales: O Cebreiro, la catedral compostelana o la astorgana, el Paso Honroso… Pero, ¿y la magnífica Ponte Áspera, en Sarria, por ejemplo?
Disquisiciones aparte, la Porta Itineris Sancti Iacobi o Porta de Europa, justo a la entrada del Camino Francés a Compostela, “lleva años fraguando en mi cabeza, no ya como una aspiración artística, sino más bien como una ilusión personal”, decía Cándido Pazos, su autor. A comienzos de siglo, cuando se colocó, llamaba la atención, y no muy agradablemente, pero se ha ido integrando en el paisaje y se ha convertido en el símbolo del comienzo de la ciudad. Hay ya miles de fotos de peregrinos a su lado.
¿Es un hito? Creemos que no. Pero quizás esté en camino de convertirse en ello. El tiempo lo dirá.

jueves, 4 de octubre de 2012

El óxido de Montefurado afecta a la iglesia de San Miguel


HdC. Curiosa iglesia en pueblo con curioso nombre. Montefurado es el topónimo, San Miguel el santo bajo cuya advocación se ha puesto el templo.
El primero se halla en el municipio lucense de Quiroga, y el segundo presenta unas paredes exteriores de color óxido, producto, en efecto, de la oxidación de la piedra y, claro está, de la climatología del lugar.
El Camino de Invierno cruza la localidad en sentido ascendente, monte arriba, y se sale de las calles por la parte más alta, tras pisar una senda de tierra, entrañable, acogedora. Viñedos y algún olivo –árbol muy raro en Galicia pero que fue común en esa parte de Lugo- acompañan el caminar hasta la pequeña aldea de Hermidón.

Fotografía: www.lospueblosdeespana.com

jueves, 27 de septiembre de 2012

Castroverde: el albergue acaba con la soledad del castillo




HdC. Hace unos días –concretamente el lunes de la semana pasada- abrió sus puertas a los peregrinos el albergue público de Castroverde, una localidad en pleno Camino Primitivo y como quien dice a las puertas de Lugo, puesto que la distancia que separa a ambos núcleos se salva en menos de cinco horas a paso muy tranquilo. El albergue es sencillamente espectacular, diseñado y presupuestado en otros tiempos más boyantes. Un lujo para los 34 peregrinos que puede albergar.
Pero Castroverde tiene también un hito que al menos la mitad de las veces pasa desapercibido, ya que se encuentra al otro lado de la carretera, en la parte opuesta de la Ruta, y sólo en algunos puntos concretos se distingue. Merece la pena cruzar el asfalto y llegarse hasta él un rato. Es el castillo. O mejor dicho, lo que queda de él. ¿Y qué queda? En primer lugar, todos los muros exteriores, no muy altos y posteriores a la magnífica torre medieval, torre de homenaje de tradición normanda y por lo tanto con su entrada elevada, no a ras de suelo. Y es que, como a nadie se le escapa, la defensa era más débil si el enemigo podía entrar dando una patada en la puerta.
Lo dicho: visita recomendada.
Reportaje fotográfico del albergue de Castroverde.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Albarregas, un río de la Vía de la Plata dignificado por un puente romano



HdC. El puente romano sobre el río Albarregas se conserva a pesar de los pesares y nadie niega que es ya uno de los reconocidos hitos de la Vía de la Plata en Extremadura. Tras dejar a las espaldas la simpar Mérdia, el puente romano aparece como la vía de salida de la localidad romana por excelencia. La cercana autovía añade una pizca de confusión estética –y peligro al caminante, que va a pisar el cercano asfalto-, pero la obra sigue admirando no por su grandiosidad ni mucho menos, sino por su sencillez. Se buscó la utilidad más que la ostentación, y el devenir de los tiempos, con una buena cantidad de óptima suerte, ha permitido que llegue así hasta hoy. El viaducto, siempre en sorprendente equilibrio, le va a servir de telón de fondo, mientras el peregrino va a adentrarse en un tramo de auténtica calzada romana señalizada con un hito de colores amarillo y verde. Y buen Camino, claro está.
(Foto: Wikipedia).