lunes, 9 de enero de 2017

Una catedral inglesa que acogió a miles de peregrinos rumbo a Compostela





HdC. Es difícil reconocer por la foto a la catedral más emblemática del Camino de Santiago en Inglaterra. Porque no inmortaliza la fachada, claro está, y la parte trasera resulta poco conocida incluso para los que han tenido la suerte de visitarla. Y es lo que la imagen recoge es el exterior del punto final del templo. O sea, para entendernos, donde deberían estar los ábsides si los hubiera, que no los hay.

En esos mismos campos descansaban los peregrinos antes de que las ideas de Lutero se extendieran por Europa y antes de que Enrique VIII ordenara cortar la cabeza a quienes tuviesen la idea de marchar a Santiago, porque eso iba contra su muy real parecer. Hasta ese momento llegaban hasta ahí procedentes de la cercana abadía de Finchale, y a su vez a esta arribaban tras un viaje peligroso por mar desde lo que en la actualidad son los países nórdicos y el norte de Alemania.

Esta catedral no es otra que la de Durham, fundada cuando el siglo XI tocaba a su fin y que jamás dejó de ser un relevante centro religioso, si bien hoy es un templo anglicano. Arquitectura normanda pura que la Unesco declaró patrimonio de la humanidad en 1986.

Hoy en día vuelve a haber peregrinos en Durham. Dos años de trabajo culminaron en la primera peregrinación en medio milenio. El calendario marcaba junio del año pasado. Un hito histórico.

viernes, 9 de diciembre de 2016

San Paio de Buscás, en el Camino Inglés




HdC. El Camino Inglés tiene dos puntos de partida: A Coruña y Ferrol, de mayor relevancia histórica el primero, mucho más frecuentado hoy en día el segundo. Y uno y otro se unen en un alto, muy cerca del albergue de Bruma. A partir de ahí son uno, y por unas pistas asfaltadas –itinerario francamente mejorable, para qué negarlo- el peregrino comienza a descender de manera casi imperceptible por un trazado cómodo. Y hora y media después de haber arrancado de Bruma -con su albergue público y desde hace poco tiempo con su bar- va a pasar ante la parte trasera de la pequeña iglesia de San Paio de Buscás, un ejemplo del sencillo arte rural gallego.

El templo es de orígenes románicos, pero sufrió reformas en los siglos XVIII y XIX. Los muros, como sucede a menudo en Galicia, son de granito, pura cantería, que definen una sola nave con cubierta a dos aguas. La puerta está enmarcada por arquivoltas que adornan un arco de medio punto, vigilada desde arriba por una pequeña ventana rectangular. La espadaña es de doble cuerpo con dos arcos de medio punto y coronamiento triangular. 

En todo eso debe fijarse el peregrino. Pero sin duda lo que más le va a llamar la atención de este hito del Camino es la cromática imagen de San Paio –en la foto que acompaña a estas líneas- sobre la inscripción “S. Pelayo. 1737”. Pues eso: foto obligada.


martes, 22 de noviembre de 2016

Una calle compostelana fuera de murallas y ajena al ladrillo y el cemento




HdC. Comenzó siendo un camino que arrancaba de la ciudad amurallada de Santiago dejando atrás la Puerta de la Gloria. O sea, aquella que cruzaba el cuerpo sin vida de los peregrinos que habían llegado a Compostela pero que habían entregado su alma sin poder volver a casa. Su cementerio está hoy bajo un espacio ajardinado detrás de lo que es el Ayuntamiento local esperando a que al menos un panel o un placa recuerden a las miles de personas que descansan para siempre allí.

Tras la Puerta de la Gloria, el camino fue testigo de cómo en sus márgenes se iba levantando vivienda tras vivienda, y la vía acabó siendo una calle de nombre Hortas o Huertas; no hay que explicar por qué.

Y aunque en efecto queda fuera del mimado recinto medieval, la especulación, el cemento y el ladrillo no hay llegado hasta esa rúa bien conocida. Y es que todos aquellos que emprenden la llamada Prolongación a Fisterra-Muxía se despiden de Santiago descendiendo por ella.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Durham, la ciudad inglesa que vuelve a ver cómo pasan los peregrinos




HdC. Durham tiene un floreciente pasado relacionado con el Camino Inglés y, a tenor de los últimos esfuerzos que se están desarrollando desde hace un año, también un optimista futuro. La ciudad está situada en el nordeste de Inglaterra, no lejos de la frontera con Escocia y a escasos kilómetros de la costa, es pequeña y se emplaza en lo alto de una colina que en otros tiempos debió de ser prácticamente inaccesible, con su castillo arriba de todo y su espléndida catedral, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Su relación con el Camino Inglés le viene de su poderío medieval y de su cercanía a la abadía de Finchale, fundada por Saint Grodric y auténtica cabeza de esa ruta jacobea que tiene en Galicia a A Coruña, O Burgo, Neda y Ferrol los principales puertos de desembarco de los peregrinos que acudían en barco desde el sur de Inglaterra.

El centro de Durham –en la foto- es minúsculo: una plaza que sirve de punto de encuentro a la sombra de una esbelta torre eclesial y de un par de estatuas. Una plaza que hasta hace medio milenio vio pasar peregrinos rumbo a Compostela –no sólo ingleses, sino también de los países nórdicos, del norte de Alemania e incluso de Holanda- y que recibió en junio pasado a los herederos de aquellos, algo menos de un centenar de personas que salvaron en hora y media la distancia que separa la abadía de Finchale de la ciudad de Durham.

¿Más buenas noticias? Se está preparando una segunda peregrinación para el 10 de junio del 2017. Ese será otro hito del Camino.

lunes, 17 de octubre de 2016

Los tesoros de Chaves, en un Camino portugués tan secundario como en alza



HdC. Chaves es una localidad, capital del municipio homónimo (44.000 habitantes), situada en el norte de Portugal, en tierras del interior y cercana a la gallega Verín. Por esta última pasaba y pasa el ramal secundario de la (mal) llamada Vía de la Plata y, más correctamente, Camino del Sudeste, por donde entraban los peregrinos del sur y este de España salvando los montes orientales de Ourense.

Pero por Chaves pasaba también un camino de peregrinación que iba a dar a Verín previo cruce de lo que hoy es frontera política, Feces de Abaixo, la cual en realidad sólo existe en los mapas. Una vía con vocación compostelana que quedó olvidada durante siglos y que se ha recuperado en años recientes. Cierto que no suman legión los que transitan por ella, pero cierto es también que cada año el número se incrementa.

Pero siendo Chaves en sí un hito histórico del Camino, lo es también y por personalidad propia su puente de Trajano –que salva el río Támega- y, sobre todo, su castillo (en realidad, su enorme torre de homenaje), impecables tanto el uno como el otro. El peregrino no debe tener prisa y visitarlos. Ganará algo fundamental: un poco más de conocimiento del Camino de Santiago.