lunes, 17 de septiembre de 2018

El Castro Lupario, por fin visitable junto al Camino Portugués


MSF. El Castro Lupario o Castro da Beca es un recinto amurallado situado a caballo entre los municipios de Brión y de Rois, una elevación omnipresente para aquellos peregrinos que se aproximan a Compostela por el Camino Portugués. Inaccesible por la frondosa vegetación hasta hace poco, sus accesos han sido abiertos y subir hasta su amplísima "croa" (espacio interior) es muy recomendable.

Como indica su nombre, la tradición sitúa aquí la vivienda de la mítica reina Lupa, la misma que intentó engañar a Atanasio y Teodoro cuando transportaban el cuerpo del Apóstol de Padrón a Compostela, enviándolos a visitar a un dragón en el Pico Sacro cuando le pidieron bueyes para acarrear los restos de Santiago.


La subida se efectúa desde muy cerca del puente de Paradela, entre Brión y Teo, y conduce en unos pocos cientos de metros a una enorme explanada amurallada que da la medida de la importancia que debió de tener la población en épocas castreñas. La muralla, ciclópea, sorprende por sus dimensiones, y los pequeños núcleos de robles dispersos por el entorno transportan al visitante a tiempos de "trasnos", "mouros" y pérfidas reinas legendarias.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Alberguería, un rincón jacobeo en la Vía de la Plata

 
HdC. Después de afrontar una exigente subida que, en realidad, comienza en Laza, 12 kilómetros atrás, los peregrinos que recorren el Camino Sanabrés o la Vía de la Plata se encuentran con una sorpresa al entrar en Alberguería. La localidad es apenas una aldea al lado de la carretera, con una iglesia pequeña y con dos curiosos óculos en la fachada y muchas casas vacías, demasiadas.
 
Sin embargo, en medio de la población se encuentra el Rincón del Peregrino, un curioso establecimiento en el que durante años los caminantes han ido dejando conchas de vieiras firmadas y convenientemente atornilladas a las paredes. Las dos estancias con que cuenta el bar e incluso la fachada se encuentran cubiertas de ellas, y resulta entretenido detenerse unos minutos a leer los mensajes que han escrito quienes han parado aquí antes.
 
El bar cuenta con un pequeño albergue privado al otro lado de la calle.
 


 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Otra Compostela


HdC.  El peregrino ha buscado siempre Compostela, la meta, el final de un Camino de sufrimientos y alegrías. Pero, ¿qué Compostela? Porque en Galicia hay tres localidades que se llaman así. Una de ellas, en uno de los extremos de la provincia de Ourense, no ha dado nunca lugar a confusión. Pero otra ha desorientado a más de un uno, sobre todo a los que recorren el Camino Primitivo. Porque, en efecto, estos últimos pasan por un minúsculo lugar llamado precisamente así, Compostela (en la foto), y muy cercano a la localidad coruñesa de Melide.

Por cierto que la existencia de esos otros dos lugares -el tercero es, lógicamente y como no hace falta explicar, Santiago- tirar por tierra la teoría de que el topónimo procede de Campus Stellae, campo de estrellas. Preciosa teoría, pero lingüísticamente falsa.

viernes, 31 de agosto de 2018

A Fonte da Santiña, una fuente para recordar en medio de la naturaleza del Camino Inglés


HdC. La traza física del Camino Inglés ha sido cambiada en octubre del 2017. Debates aparte sobre la idoneidad de dicho cambio que no proceden aquí, en la actualidad esa ruta jacobea pasa al lado de la Fonte da Santiña.

El Camino Inglés arranca, en Galicia, de Ferrol y A Coruña. Ambos ramales se encuentran en determinado punto (As Travesas) y los peregrinos que proceden de un lugar y de otro marchan juntos rumbo a Compostela. El municipio anterior a Santiago es Oroso, cuya capital recibe el nombre de Sigüeiro. Y es cinco kilómetros antes de Sigüeiro donde se halla la Fonte da Santiña. 


Se trata de una fuente en la cual los peregrinos pueden ponerse a cubierto tanto en días de sol -no hay excesivos en Galicia- como de lluvia -sí hay muchos en Galicia-. Ahí apareció la Virgen, según dice la tradición popular.

La pregunta que se hará el peregrino es si el agua que brota es potable o no. Suele serlo. O para ser más exactos, casi siempre lo es. ¿Por qué no se indica? Porque el Ayuntamiento teme que pueda haber alguna filtración de las granjas cercanas precisamente porque en Galicia llueve mucho. De manera que la responsabilidad de beber o no es del peregrino, que viene de muchos kilómetros sin encontrar nada más que naturaleza y que le queda otra hora larga en medio de naturaleza. Así que la Fonte da Santiña no se le borrará de la retina.

viernes, 24 de agosto de 2018

Peregrinación para solicitar más visibilidad e investigación para la cura del Déficit de Alfa-1



HdC. Mayor visibilidad, acceso a los tratamientos disponibles y más medios para la investigación del Déficit de Alfa-1 Antitripsina (DAAT) son los objetivos principales de la peregrinación Alfas en Camino 2018, organizada por la Asociación Alfa-1 España y que comenzará el próximo domingo 26 de agosto. Casi un centenar de afectados y familiares recorrerán a pie los 115 kilómetros del Camino de Santiago entre Sarria y Compostela, con un importante apoyo logístico ya que, en un elevado porcentaje, los peregrinos son enfermos respiratorios y oxígenodependientes. El DAAT es una enfermedad rara que afecta a pulmones e hígado y cuya detección precoz es básica para la esperanza y calidad de vida de quienes la padecen

La actividad recorrerá la Ruta Jacobea en siete etapas. Tras la final, el sábado 1 de septiembre, los participantes leerán en el Monasterio de San Martiño Pinario la Declaración de Santiago, en la que se enumeran las necesidades de los pacientes. Con Alfas en Camino se pretende hacer una llamada de atención sobre la situación de estas dolencias, que condicionan la vida de quienes las sufren y en muchos casos son incapacitantes. En el grupo habrá peregrinos llegados de Alemania, Francia, Noruega, Portugal, Bélgica, Nueva Zelanda o los Estados Unidos. Entre los españoles, harán el Camino pacientes y familiares de Galicia, Madrid, Cataluña, Castilla y León, Asturias, País Vasco, Andalucía y Melilla.

Numerosas sociedades médicas, instituciones y empresas colaboran con el programa. Es el caso del laboratorio farmacéutico Grifols; la suministradora de oxígeno Oximesa; la Cátedra de la Universidad Autónoma de Madrid-GSK Respira Vida; las empresas Burpellet, Fontecelta, Autos Rosas, Monter Embutidos, Jamones FAR y Versal Comunicación; o la Catedral de Santiago. El proyecto cuenta con el aval social de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica SEPAR.


En búsqueda de la cura
En paralelo, Alfa-1 España ha abierto fórmulas para recaudar fondos para encontrar una cura para el DAAT. En este sentido, la Alfa-1 España ha abierto una campaña de micromecenazgo en la web Migranodearena.org con la que se pretenden recaudar 10.000 euros que permitan acelerar los trabajos del Grupo de Investigación de enfermedades raras respiratorias del ISS INCLIVA de Valencia. Este Grupo, creado en 2011, está compuesto por investigadores clínicos (pediatras, neumólogos y hepatólogos) y básicos; y cuenta con una dilatada experiencia tanto en investigación básica como en el manejo clínico de las ERR. Ha desarrollado ya varios proyectos sobre el DAAT en niños y adultos. Las aportaciones pueden hacerse en https://www.migranodearena.org/reto/18627/alfas-en-el-camino-de-santiago-ayudanos-a-encontrar-la-cura

El DAAT
El Déficit de Alfa-1 Antitripsina es una condición genética hereditaria, incurable en la actualidad, que multiplica el riesgo de padecer enfermedades hepáticas y afecciones respiratorias, como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). Se estima que en España lo padecen unas 12.000 personas aunque solo medio millar están diagnosticadas, a pesar de que adoptar medidas preventivas es crucial. La enfermedad pulmonar afecta fundamentalmente a adultos jóvenes y condiciona la vida de los niños. La afectación hepática sucede en recién nacidos, niños y adultos y actualmente no tiene más solución que el trasplante.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Los peregrinos que prefirieron A Coruña



HdC. No hay duda ninguna: A Coruña era en la Edad Media la meta inicial para docenas de miles de europeos del norte. Así consta en numerosa documentación. Aquel viejo puerto romano de O Parrote, que volvió a coger importancia después de que en 1208 se crease por decisión real la ciudad, vio cómo los barcos se aproximaban de nuevo a él. Y poco a poco comenzaron a llegar peregrinos, extranjeros que descendían tan mareados como atraídos por la figura del Apóstol Santiago, cuyos huesos querían venerar para pedirle o agradecerle algo. Y así aquel pequeño burgo organizado inicialmente en lo que hoy es la Cidade Vella contempló cómo gentes de extraños hablares y curiosas vestimentas vagaban por él, se sentaban en los espacios libres o simplemente acudían a la iglesia de Santiago a dar gracias por poder pisar tierra firme sanos y salvos después de una travesía que en el mejor de los casos resultaba incómoda.

En algún lugar del muelle de O Parrote desembarcó a principios de julio del año 1417 Margery Kempe, la única peregrina inglesa del siglo XV de que se haya tenido noticia, aunque sin duda alguna más hubo. En este caso la mujer dictó sus memorias a un sacerdote y han llegado al siglo XXI en forma de libro. Por cierto que como aceptar a una mujer a bordo traía mala suerte, Margery Kempe tardó en encontrar quien la quisiera traer, y eso que contaba con la ayuda del obispo de Bristol. Al final, la tripulación del barco la advirtió, antes de que pusiera un pie en cubierta, de que como atrajera una tormenta la tirarían por la borda. Y problema resuelto.

En la centuria siguiente se dejó caer por A Coruña un físico y escritor escéptico inglés llamado Andrew Boorde: según él, un doctor en teología que lo había confesado en la catedral compostelana le había asegurado que los huesos del Apóstol se los había llevado a Francia nada menos que el mismísimo Carlomagno. Aun así, el físico repitió peregrinación. De la segunda –llegó a A Coruña intentando desanimar a un grupo de jóvenes que sí querían llegar a Santiago– dejó escrito que ir por mar desde su país
“no cuesta trabajo, pero por tierra es el viaje más penoso que puede hacer un inglés”.

Ni una ni, claro está, el otro fueron los primeros identificados entre los que pusieron un pie a tierra en O Parrote. Entre los anteriores figura nada menos que un islandés de impronunciable nombre, el médico Hrafn Sveinbjarnarson, que en torno a 1213 se embarcó hacia Noruega –algo normal para los residentes en aquella isla; y en Noruega pasó el duro invierno– y de allí, siempre en barco, arribó a Inglaterra y Francia para saltar a A Coruña. Eso sí, sufrió “tormentas terribles por algún tiempo”. Un tipo curioso ese Hrafn Sveinbjarnarson: el investigador Manuel F. Rodríguez asegura que acabó de formarse en Italia, que era muy piadoso y que no cobraba a quien no tenía dinero. Un detalle final: ni su devoción ni su generosidad lo salvaron de morir decapitado en Islandia, un cruel final.

Tres peregrinos con nombre. Pero hay miles de los que no ha quedado registrado el suyo. Uno de esos miles, sin duda un hombre culto porque sabía escribir en pleno siglo XV, dejó un texto para la posteridad titulado The Pilgrims Sea Voyage and Sea-sickness, o sea, (los peregrinos por mar y el mareo). “Los que parten para Santiago (se sobrentiende que vía A Coruña) renuncian a todos los placeres. Muchos enferman al hacerse a la mar. Cuando salen de Sandwich, Winchelsea o Bristol o desde cualquier otra parte, sus corazones empiezan a desfallecer”. Y termina: “Preferiría estar en el bosque sin carne ni bebida”.

Ilustración: Daniel Pino

lunes, 16 de julio de 2018

El secreto de la iglesia de San Francisco, en el Camino Inglés



HdC. Uno de los grandes hitos del Camino de Santiago en Galicia, y en concreto del Inglés, es la iglesia de San Francisco, en Betanzos. Se trata de una de esas visitas obligadas que hacen todos los peregrinos al recalar en esa localidad coruñesa, y además queda muy cerca -un par de minutos de reloj- del magnífico albergue público, el cual abre sus puertas dentro del casco histórico.

Los orígenes del templo hay que buscarlos en la segunda mitad del siglo XIV, cuando el entonces todopoderoso señor medieval Fernán Pérez de Andrade ordenó reedificar por completo un monasterio que existía en aquel solar desde cien años antes y que, presumiblemente, se encontraba en muy mal estado. 

Pegado a la iglesia existió un monasterio franciscano que alojó hasta casi medio centenar de religiosos. Después de la Desamortización de Mendizábal, en 1836, todo el conjunto quedó abandonado, hasta el punto de que el claustro y la sala capitular desaparecieron para siempre.

San Francisco fue declarada monumento nacional en 1919 y hoy es Bien de Interés Cultural. No es eso lo que va a llamar la atención del peregrino, sino el esplendor de sus ábsides góticos, las tumbas que aloja en su interior y, sobre todo, un magnífico sepulcro, considerado el mejor cenotafio de Galicia. Ahí reposan los restos del mencionado Fernán Pérez de Andrade, que no debió de ser mal gobernante: pasó a la historia con el sobrenombre de “O Bo”. O sea, “El Bueno”.

miércoles, 24 de enero de 2018

János Zádori, peregrino desde A Coruña



HdC. “Aunque en Santiago había tres fotógrafos, ninguno de ellos tenía fotos de la catedral”. Son palabras del sacerdote húngaro János Zádori y recogidas en su libro Viaje a España. El viajero, que va a ser objeto de estudio en Oroso a lo largo del 2018, hizo el Camino Inglés desde A Coruña hace 150 años: en septiembre de 1868.

Zádori llegó en unos momentos en los que la fama de A Coruña no era siempre positiva. El húngaro escribe: “La guía de Delavigne dice que la ciudad es inmoral por su puerto; sin embargo yo, ni aquí ni en ninguna otra parte de España, vi mujeres desvergonzadas por la calle, cosa que está a la orden del día en Budapest o en Viena”.

En su obra se explaya en describir Santiago: “La magnífica catedral es una gigantesca mole de piedra, tan oscurecida por los siglos que ya parece negra”, y añade algo sorprendente: “Se necesita mucho tiempo para que el extraño pueda orientarse en el interior”.

Texto completo en Joyas de Galicia.

lunes, 8 de enero de 2018

A Peregrina, una iglesia cuya planta tiene forma de vieira en Pontevedra


HdC. El Camino Portugués entra en Galicia por Tui. Ahora se hace pasar también por A Guarda, población costera por la que en la documentación consta que pasó un solo peregrino histórico, italiano para más señas.

Pero en realidad esa ruta jacobea entró siempre por Tui, y tras dejar atrás Redondela y Arcade llegó y llega a la ciudad de Pontevedra. Y en ella se alza un auténtico tesoro al cual el peregrino debe dedicar un buen rato. Es A Peregrina -en realidad, la iglesia de la Virgen Peregrina-, situada en pleno centro y cuya planta tiene la forma de… ¡una vieira, el símbolo de la peregrinación a Santiago!

A partir de los siglos XV y XVI la afluencia de devotos a Compostela baja de una manera espectacular. Varias son las causas de ello, entra las que se cuentan las guerras en Europa, la peste negra y sus secuelas, el extravío de los huesos de Santiago y, desde luego, la influencia de la Reforma luterana. Y cuando muy pocas personas marchaban por el Camino Portugués, en 1778 se comenzó a construir A Peregrina, hoy con una imagen de la Virgen que data del XIX.  

El edificio requirió 16 años de obras, es monumento histórico-artístico desde 1982 y BIC desde el 2011, y se levantó siguiendo las directrices del barroco pero ya sin mucha fuerza expresiva, recurriendo al austero neoclásico (ahí está su retablo mayor, de 1789, para demostrarlo). Fue protagonista, contra su voluntad, de una tormenta en 1795: los fuertes vientos y los rayos lanzaron al suelo parte de su torre norte, que tuvo que esperar nada menos que 80 años para ser restaurada. Eso sí, desde entonces tiene pararrayos.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Los Caballeros de la Orden de Santiago



O.G.A. Nació en 1170 para la defensa de Cáceres frente a los almohades. Mantuvo las hospederías-hospitales para peregrinos, a los que protegía de los peligros del Camino. Fue suprimida por la primera República en 1873 y reinstaurada como asociación civil en el siglo XX. Y, como curiosidad, dio origen a la expresión “pasar la noche en blanco”. Ocho siglos largos después de su fundación, la Orden de Santiago mantiene reglas y tradiciones procedentes de la Edad Media aunque, junto con las otras órdenes de caballería (Calatrava, Alcántara y Montesa) integradas en el Real Consejo de las Órdenes Militares Españolas, adapta sus fines a los tiempos actuales incluyendo el benéfico-social y el histórico-cultural a los de santificación personal, culto divino y defensa de la fe.

Entre los caballeros ilustres que formaron parte de la Orden de Santiago a lo largo de su historia, y además del Rey Felipe VI –también Gran Maestre y Administrador Perpetuo del Real Consejo- destacan Alfonso de Borbón y Battenberg; los conquistadores Hernán Cortés, Pedro de Alvarado y Francisco Pizarro; el marino Fernando de Magallanes; los escritores Francisco de Quevedo y Pedro Calderón de la Barca y el pintor Diego Velázquez. La Orden cuenta actualmente con 69 caballeros.

En la actualidad, la Orden colabora en el sostenimiento de los albergues para peregrinos del Camino y tutela el Hospital de Santiago de Cuenca, además de participar, junto con las restantes órdenes, en actuaciones sociales y culturales impulsadas por el Real Consejo.

Consulta el texto completo en el número 13 de Joyas de Galicia.

Imagen: AYTO. DE SEGURA DE LA SIERRA

martes, 26 de diciembre de 2017

Torres de Oeste, testigos del paso del Apóstol Santiago




HdC. Dice la tradición que el Apóstol Santiago, ya sin vida, llegó a Galicia surcando la ría de Arousa, remontó el río Ulla que la alimenta y atracó en la localidad de Padrón, donde hoy se conserva el Pedrón o piedra donde fue atada su barca y que se conserva bajo el altar mayor de la iglesia de Santiago. Y cuando el Ulla todavía es ruidoso y ancho pero comienza a perder dimensiones quizás se alzara, ya entonces, el Castellum Honesti, en terrenos que hoy pertenecen al municipio pontevedrés de Catoira. Lo que sí es seguro es que por lo menos en ese enclave estratégico para controlar quién pasa por allí ya había un castro o aldea prehistórica. Y encima de ese castro y de esa fortificación romana fueron levantadas en épocas medievales las Torres de Oeste, siete, de las cuales tres permanecen en pie y son bien reconocibles, junto a una capilla románica. Se trata de un yacimiento arqueológico excavado en una ínfima parte, así que todavía guarda muchos secretos.

¿Para qué se levantó así esa fortaleza? Desde luego, no para contar peregrinos: por ahí raro es el que pasó. Pero sí se registraron varias invasiones vikingas y normandas que tenían como objetivo Padrón primero, el centro político, religioso y económico de Galicia; y Santiago después.

Hoy en día las torres constituyen un hito del Camino del Mar de Arousa, oficialmente reconocido como jacobeo y que cada mes de julio docenas de barcos remontan en colorida comitiva gracias al interés de una asociación sin ánimo de lucro. Y todo el mundo gira la cabeza y guarda un respetuoso silencio al pasar frente a las Torres de Oeste.

PD/ No falta quien escriba Torres “del” Oeste, como si se tratara del punto cardinal. Error. Oeste es un topónimo que procede del Honesti latino.

jueves, 2 de noviembre de 2017

A Magdalena, una capilla en el Camino Francés a su paso por la provincia de Lugo




HdC. Millones de peregrinos han pasado delante de una muy sencilla capilla y prácticamente todos se han parado, impresionados, ante ella. Aquí no hay monumentalidad, sino simpleza de líneas, el excelente granito gallego y poco más. Porque ni siquiera es seguro que hubiese formado parte de un hipotético hospital medieval de peregrinos, como aseguran algunos.

Esto es Ventas de Narón, minúsculo lugar al que se llega después de una muy sostenida subida desde Portomarín, tanto que incluso después de esta localidad se abrió un albergue público porque había quien llegaba escaso de fuerzas. Procede cruzar por un ancho puente la carretera que va de Lugo a Ourense y ahí se encuentra Ventas de Narón y su capilla de A Magdalena. Un lugar legendario, ya que no falta quien refiera que en esas lomas se combatió nada menos que contra el emir de Córdoba, que, claro está, trataba de aplacar de una vez por todas a los indomables gallegos.

Tómese un descanso en las mesas de al lado. Hace falta recuperar el aliento porque a partir de ahí comienza el ascenso a la sierra de Ligonde. Palabras mayores.