miércoles, 17 de agosto de 2016

El misterio de un hito del Camino que antes se intentaba no visitar


HdC. Todo el arte que ya permite intuir la fotografía adjunta y muchísimo más que no ha sido recogido por la cámara pertenecen a un gran hito del Camino… que sorprendentemente se encuentra en una vía secundaria del Francés. O para ser más exactos, en un ramal que hoy vive momentos de auge y que antaño no lo tuvo. Al contrario, cedió su posible protagonismo a un trazado en el que se levantan un par de humildes iglesias y nada más.

¿Cuál es el misterio? ¿Tenían mal gusto los peregrinos medievales? En absoluto. Pero los enemigos clásicos de los caminantes eran tres: los ladrones (los había en este ramal y en el más frecuentado), las llagas (no hacían distinción de rutas) y los curas y frailes. Y en este edificio cuya fachada, en detalle, recoge la fotografía había muchos, y por el otro lado, un par de ellos. De manera que el peregrino, puesto a dar limosna, prefería evitar los “muchos” y elegía el “par de ellos”, por bien de su bolsa. 


Claro está que los tiempos han cambiado y puestos a disfrutar, qué mejor que ver arte, mucho arte.
Queda un último detalle. ¿Dónde fue hecha la foto? Pertenece a la iglesia del gran monasterio de Samos. Camino Francés, Lugo puro.

lunes, 8 de agosto de 2016

Santa María de Sala (Cataluña) una ermita románica a salvo de la especulación urbanística




HdC. Sin entrar para nada en aspectos políticos, lo cierto es que el nuevo gobierno catalán ha abandonado de manera manifiesta el cuidado y la promoción del Camino de Santiago que tanto había mimado antes, lo cual incluía la publicación de una práctica, completa y bien diseñada guía en dos tomos.

Pero con el respaldo de la Generalitat o sin él, Cataluña encierra auténticos tesoros relacionados con el Camino de Santiago, como la ermita románica de Santa María de Sala. Para situarse, el cruce que lleva hasta ella –y que implica un mínimo desvío de la ruta jacobea- está entre Sant Genis y Jorba. Se halla relativamente aislada, fuera de terrenos que pudieran ser objeto de especulación urbanística, y el resultado es un edificio y un entorno muy bien conservados, aunque lejos quedan los tiempos de romerías y fiestas. Una de esas romerías de 1910 adquirió tal relevancia que se levantó una cruz conmemorativa para que no se olvide jamás.

La ermita está documentada desde el año 1185, y se define como una construcción de nave única cubierta con bóveda apuntada. Su elemento más significativo es una puerta de medio punto que se abre al mediodía y excepcionalmente decorada.  

Foto: joan ggk [CC BY 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)], via Wikimedia Commons

jueves, 4 de agosto de 2016

La iglesia de Fonfría (Pedrafita) conserva elementos del siglo XVI, cuando fue levantada




HdC. Cuando el peregrino ha dejado atrás O Cebreiro, Liñares y el alto del Poio –puro Camino Francés en territorio gallego, por lo tanto- inicia el descenso y se encuentra con la aldea de Fonfría, con una fuente de la que mana un agua empeñada en justificar el topónimo. Cierto es que esa aldea podía estar más presentable. Los esfuerzos constantes del Ayuntamiento de Pedrafita, al que pertenece, no dieron el resultado apetecido por razones vecinales que no vienen al caso.

Y en Fonfría se alza un tempo del XVI. siglo del que queda poco en pie ya que se registraron bastantes y profundas reformas posteriores, incluyendo una muy importante por su envergadura que data de 1964. El elemento más interesante, y a la vez el más antiguo, es la puerta lateral derecha, que muestra un arco de medio punto con dovelas que descansan directamente sobre las jambas. Todo apunta a que la puerta principal también es del XVI, y las piedras que la bordean sí son las originales.

El interior muestra una sola nave, de planta rectangular, con muro de cuarzo y piedra caliza, y la sacristía adosada a uno de sus laterales. El tejado a dos aguas, de pizarra. Otro elemento a destacar es el campanario, formado por una sola pared con huecos para acoger las campanas y todo ello coronado por un remate triangular.

Pero a pesar de su pequeñez y su sencillez, tiene su peso específico en la historia. Esta iglesia es la heredera de otra de la que no tenemos noticias pero que sin duda existió, puesto que San Xoán de Fonfría tuvo hospital de peregrinos (no se conserva resto alguno) en donde se les prestaba una cama y dos mantas por cabeza para pernoctar.

martes, 2 de agosto de 2016

Las ruinas de Santo Domingo (Pontevedra) ennoblecen el Camino Portugués




HdC. El Camino Portugués pasa al lado de las ruinas de Santo Domingo, pero o el peregrino se desvía una veintena de metros o simplemente no las ve. Y es una pena. No porque se pierda un edificio de los que integran el Museo de Pontevedra, sino porque esta cabecera de cinco ábsides es simplemente incomparable en todo el gótico gallego. Se conserva sólo eso, más una pequeña parte del muro sur de la iglesia y la entrada al convento, que fue fundado en 1282 (aunque no existe la certeza de que fuera ese año). Lo que el caminante ve se empezó a levantar en el año 1383, y las obras continuaron incluso en el siglo XV.
En el XIX llegó la exclaustración, y el 8 de diciembre de 1836 se echaba el cerrojo, aunque se volvió a abrir –ya sin religiosos- como asilo. Más tarde fue cárcel de mujeres y posteriormente hospicio y escuela de párvulos. Una larga historia que no significó mejoras en ningún caso, de manera que Santo Domingo empezó a deteriorarse a toda prisa, cayendo poco a poco tejados y sillares. El colmo fue que sus paredes fueran desmontadas y el granito acabara como pavimento de las calles. De la capilla derribada (1864) nada queda y la parte superior de la torre corrió igual suerte (en 1869 y 1870).

Con toda esa relación de desastres cabría esperar unos restos agonizantes y, simplemente, feos. Es justo lo contrario. Un hito del Camino Portugués ante el que nadie se resiste a hacerse una foto. ¿Dónde está? En el centro de la ciudad de Pontevedra. Y por muchos años.

lunes, 13 de junio de 2016

La abadía de Finchale y la primera peregrinación en medio milenio por el Camino Inglés






HdC. A veces los hitos son monumentos, a veces son momentos. El pasado 11 de junio tuvo lugar la primera peregrinación en más de medio milenio entre la abadía de Finchale y la ciudad de Durham, una y otra en el noreste de Inglaterra, ya muy cerca de Escocia. La organizó el Xacobeo, la sociedad anónima pública gallega encargada de la promoción por todo el mundo de los Caminos de Santiago, y a ella acudieron 91 personas, que salvaron cómodamente la distancia de 7,08 metros. 

Es decir, un recorrido simbólico pero con gran carga emotiva: la abadía de Finchale es el comienzo auténtico del Camino Inglés, donde desembarcaban peregrinos de los países nórdicos y bálticos, descendían andando hasta los puertos del sur británicos, se embarcaban rumbo sobre todo a A Coruña y Ferrol, volvían a poner un pie delante del otro hasta Compostela… y vuelta. 

Haber participado en la peregrinación del día 11 es algo que nunca se les olvidará a esas 91 personas. Porque paso a paso han marcado un antes y un después. Un hito en un Camino Inglés que en los primeros cinco meses del 2016 recibió a un 7% más de peregrinos que en el mismo período del año anterior.

miércoles, 8 de junio de 2016

Un dintel en Neda (Camino Inglés) al que le sobra un cable




HdC. Los hitos grandes y los hitos pequeños. Todos dignos de respeto por los actuales peregrinos y, por supuesto, por las personas que tienen la suerte de vivir a su lado. Algunos son ostentosos aunque no lo quieran, como el monasterio de Samos o el castillo de Ponferrada. Otros no esconden su humildad, e incluso soportan con estoica y pétrea dignidad que le hayan colocado un cable por delante que, sin duda, los afea y no debería de estar ahí. 

Como el dintel de esta puerta de la localidad coruñesa de Neda. El peregrino pasa por ella y, o se fija, o seguirá de largo. Cierto: cuando se construyó, y ahí está el año que impide mentir, ya apenas pasaban peregrinos por esa localidad que en la Edad Media fue puerto de desembarco y cabeza del Camino Inglés, relegada a fin de etapa en los tiempos actuales que le dan mayor importancia a Ferrol. En ambas localidades, por cierto, hubo un hospital de peregrinos puesto bajo la advocación del Espíritu Santo.

Pero cierto es también que cada vez son más los que eligen el Camino Inglés para evitar la masificación estival del Francés. Y ellos son los que, si lo ven, sin duda tuercen la boca al ver ese cable.