jueves, 28 de diciembre de 2017

Los Caballeros de la Orden de Santiago



O.G.A. Nació en 1170 para la defensa de Cáceres frente a los almohades. Mantuvo las hospederías-hospitales para peregrinos, a los que protegía de los peligros del Camino. Fue suprimida por la primera República en 1873 y reinstaurada como asociación civil en el siglo XX. Y, como curiosidad, dio origen a la expresión “pasar la noche en blanco”. Ocho siglos largos después de su fundación, la Orden de Santiago mantiene reglas y tradiciones procedentes de la Edad Media aunque, junto con las otras órdenes de caballería (Calatrava, Alcántara y Montesa) integradas en el Real Consejo de las Órdenes Militares Españolas, adapta sus fines a los tiempos actuales incluyendo el benéfico-social y el histórico-cultural a los de santificación personal, culto divino y defensa de la fe.

Entre los caballeros ilustres que formaron parte de la Orden de Santiago a lo largo de su historia, y además del Rey Felipe VI –también Gran Maestre y Administrador Perpetuo del Real Consejo- destacan Alfonso de Borbón y Battenberg; los conquistadores Hernán Cortés, Pedro de Alvarado y Francisco Pizarro; el marino Fernando de Magallanes; los escritores Francisco de Quevedo y Pedro Calderón de la Barca y el pintor Diego Velázquez. La Orden cuenta actualmente con 69 caballeros.

En la actualidad, la Orden colabora en el sostenimiento de los albergues para peregrinos del Camino y tutela el Hospital de Santiago de Cuenca, además de participar, junto con las restantes órdenes, en actuaciones sociales y culturales impulsadas por el Real Consejo.

Consulta el texto completo en el número 13 de Joyas de Galicia.

Imagen: AYTO. DE SEGURA DE LA SIERRA

martes, 26 de diciembre de 2017

Torres de Oeste, testigos del paso del Apóstol Santiago




HdC. Dice la tradición que el Apóstol Santiago, ya sin vida, llegó a Galicia surcando la ría de Arousa, remontó el río Ulla que la alimenta y atracó en la localidad de Padrón, donde hoy se conserva el Pedrón o piedra donde fue atada su barca y que se conserva bajo el altar mayor de la iglesia de Santiago. Y cuando el Ulla todavía es ruidoso y ancho pero comienza a perder dimensiones quizás se alzara, ya entonces, el Castellum Honesti, en terrenos que hoy pertenecen al municipio pontevedrés de Catoira. Lo que sí es seguro es que por lo menos en ese enclave estratégico para controlar quién pasa por allí ya había un castro o aldea prehistórica. Y encima de ese castro y de esa fortificación romana fueron levantadas en épocas medievales las Torres de Oeste, siete, de las cuales tres permanecen en pie y son bien reconocibles, junto a una capilla románica. Se trata de un yacimiento arqueológico excavado en una ínfima parte, así que todavía guarda muchos secretos.

¿Para qué se levantó así esa fortaleza? Desde luego, no para contar peregrinos: por ahí raro es el que pasó. Pero sí se registraron varias invasiones vikingas y normandas que tenían como objetivo Padrón primero, el centro político, religioso y económico de Galicia; y Santiago después.

Hoy en día las torres constituyen un hito del Camino del Mar de Arousa, oficialmente reconocido como jacobeo y que cada mes de julio docenas de barcos remontan en colorida comitiva gracias al interés de una asociación sin ánimo de lucro. Y todo el mundo gira la cabeza y guarda un respetuoso silencio al pasar frente a las Torres de Oeste.

PD/ No falta quien escriba Torres “del” Oeste, como si se tratara del punto cardinal. Error. Oeste es un topónimo que procede del Honesti latino.