martes, 28 de octubre de 2014

¿Cuánto cuesta hacer el Camino de Santiago?




HdC. Esta entrada la tenemos en el blog desde agosto de 2010, pero se nos ha ocurrido actualizarla para para comprobar si el post antiguo está o no desfasado. En ¿Cuánto dinero se necesita para hacer el Camino? hablábamos de un gasto medio de 20 a 30 euros por jornada, incluyendo cama y manutención.

Desde entonces la cosa ha cambiado algo. Refiriéndonos al Camino Francés, con el notable incremento del número de peregrinos debemos tener en cuenta que no siempre vamos a conseguir plaza en los albergues de propiedad pública, siempre más económicos. Por ello, para la noche en albergue de peregrinos debemos destinar un mínimo de 10 € por jornada, obteniendo a cambio cama en salas de 4 a 14 plazas en literas; fundas de un sólo uso para el colchón y almohada; ducha con agua caliente; e instalaciones que en la mayor parte de los casos incluye el uso de una sala de descanso común, cocina, lavadora y -con suerte, sobre todo si se viaja en invierno- secadora. Algunos albergues privados pueden subir hasta 15 €, aunque desayuno incluido.

Los albergues de entidades y administraciones públicas han fijado también precio -de 6 a 9 euros- para lo que hasta hace muy pocos años era formalmente gratuito, aunque el buen peregrino dejase siempre una ayuda para limpieza y mantenimiento. Otros cuentan con alguna habitación privada a un coste medio de 30 € (habitación doble) o 40 € (habitación triple, o doble con cama supletoria).

Sobre los restantes gastos, todo dependerá de cómo organice cada cual su Camino. El desayuno puede ser de súper o de cafetería, pero si desayunamos como se debe (al menos zumo, leche, cereales) tendrá un coste de 2,5 a 3,5 €. Los menús del día destinados a peregrinos estarán entre 8 y 12 € en la mayor parte del Camino.

Con estos precios, y sin hacer ningún tipo de exceso, va a resultar que nos harán falta como mínimo unos 25-30 € diarios para poder dormir, desayunar y hacer al menos una comida caliente al día, dando por hecho que la segunda -comida o cena- la haríamos abasteciéndonos en un súper. Nos quedaría un pequeño remanente para una urgencia, por si tenemos que reponer algo de botiquín, renovar piezas de ropa o cualquier otra necesidad que en Camino siempre puede surgir.


martes, 21 de octubre de 2014

Peregrinos a Compostela: Arbold Von Harff

E.G. Arbold Von Harff fue un caballero alemán nacido en el castillo Harff de Bedburg, que en el s.XV peregrinó a los tres grandes centros de la cristiandad, Roma, Jerusalén y Santiago de Compostela, dejándonos sus viajes por escrito en un bello manuscrito plagado de bocetos y dibujos. De sus viajes recogió no sólo sus impresiones (en el Camino de Santiago, por ejemplo, le disgustaban ver ahorcados en la entrada de los pueblos) sino también la cultura y las lenguas de los lugares que atravesaba.



A Santiago peregrinó desde Venecia en 1496 para consolar y salvar su alma, según afirmó, pero también para conocer los países y los pueblos que atravesaba el Camino. Era lo que hoy consideraríamos un buen reportero de viajes, llevado por una curiosidad no habitual en su época.

Además de a las 3 ciudades santas, Von Harff afirmó haber peregrinado también a la Meca y haber estado en la India, aunque esta parte de sus relatos se pone en duda. Para comprenderlo diremos que no era raro por entonces que los grandes viajeros exagerasen sus periplos y, como en el caso del caballero alemán, presentasen como propia información tomada de otros aventureros.

Lo que sí parece real -y así está considerado- es su viaje a Compostela. Su libro de peregrinaciones es una buena fotografía de la España de la época, las costumbres, las lenguas, el ambiente en los caminos y los hábitos en los pueblos y ciudades que iba recorriendo. De Santiago dijo que era ciudad "pequeña, bonita y alegre" y con una "soberbia iglesia", aunque se quejaba también del gentío que llenaba la basílica, en la que no todos respetaban la liturgia.

Por él sabemos de la existencia de un rito entre los peregrinos alemanes, que se acercaban a una imagen coronada de Santiago sobre el Altar Mayor para tomar la corona y colocarla sobre sus cabezas, un hecho que provocaba la burla de los compostelanos.






martes, 14 de octubre de 2014

Camino de Santiago en Odense (Dinamarca): una flecha y un corazón



 

HdC. Reflexión: por lo general, un hito del Camino es algo tan tangible como un monasterio, un puente histórico, un venerable albergue…. Pero hay otros hitos menos materiales, los que expresan sentimientos, algo de lo que el Camino de Santiago sabe mucho. 

La fotografía que acompaña estas líneas está tomada en el centro de la ciudad danesa de Odense, por donde la Ruta jacobea está muy bien señalizada (aunque sólo durante algunos kilómetros) y, desde luego, está muy bien documentada. 

En uno de los muchos árboles que hay a lo largo del río que cruza la urbe (en verano hay barcos que sustituyen a los autobuses como transporte público) fue pintada la tradicional flecha amarilla, que hasta aquí llegó. Y debajo de ella, el anónimo amigo (o amigos) del Camino que invirtió su tiempo en señalizar el itinerario, dejó claramente señalado su sentimiento: un corazón rojo. Y eso, flecha y corazón, es un hito. Sin duda.