viernes, 24 de septiembre de 2010

El revivir de Samos


TH. En 1835, con la reforma liberal, el monasterio de Samos fue exclaustrado y de los 37 mojes que vivían en el templo sólo permanecieron tres. El edificio comenzó a deteriorarse por lo que en 1848 el Estado lo entregó al Ayuntamiento de Samos para que se hiciera cargo de su conservación y restauración a cambio de utilizarlo para servicios públicos. Sin embargo, al carecer el gobierno local de fondos para este cometido, se lo devuelve al Estado en 1862. Ese mismo año, la Administración lo cede al obispo de Lugo. Tras años de abandono, el monasterio recupera su antiguo esplendor en 1880 con la llegada de nueve monjes de una congregación de Valladolid.

6 comentarios:

  1. Siempre recordaré la llegada al monasterio en mi primer Camino. Un tramo cansado y largo; de repente ahí estaba. Me sentí acogida por el tiempo y la historia de esas piedras. También recuerdo lo mal que dormí esa noche en el albergue. Pero volvería -y puede que vuelva- de nuevo a pasar por todo aquel trance para poder estar de nuevo allí.
    Un abrazo.

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  2. Efectivamente es un tramo cansado Pilar, pero.... qué bonito!!!!!!
    Para mi Samos es uno de los lugares más acogedores y auténticos del Camino en Galicia, por lo que no me extraña que desees volver a vivir aquella sensación. E.G.

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  3. Samos es un paraíso en la Tierra, una antesala del cielo, la esencia depurada de paisaje, montaña, historia y etnografía. El monasterio lo define y lo culmina. Es mi lugar de referencia desde hace muchos años. allí encuentro la serenidad, la paz, la alegría, motivos para el optimismo y para la esperanza. No lo recomiendo, porque cuando esté masificado ya no será el Samos que yo conozco ni el edén que ansío.
    OURIBIO

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  4. Qué razón tienes, Ouribio, es mejor no recomendarlo!

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  5. Hola. El comentario que deseo hacer es sólo referente a su historia despues de la desamortización.Es cierto que el gobierno les quito a los monjes hasta el aire que respiraban, pero no es del todo cierto que el monasterio se lo donase el gobierno a los curas diocesanos, es decir, al obispo de Lugo. Sólo les dio la iglesia. El resto del monasterio fue una compra en varios plazos de los monjes al gobierno. Este matiz es impportante. Los diocesanos sólo devolvieron a la comunidad la Iglesia. Los benedictinos compraron el resto a los propios señores que se lo robaron en 1884.
    Los monjes perdieronn todo. El estado, cuando se retracta de su fallo, no se lo regresa a los afectados, se lo da a los diocesanos.Ellos son los más beneficiados de la desamortización.Pasaron a ser los propietarios de muchas de las cosas y monasterios monásticos.

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  6. Aiol, parece interesante lo que dices, excepto el empleo del verbo robar, que eso ya entra en matices ideológicos. Me gustaría saber cuáles son tus fuentes para afirmar eso, de lo cual yo sabía algo pero no con tanta exactitud. Gracias.

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