lunes, 19 de septiembre de 2016

La curiosa historia del albergue de Bruma, en el Camino Inglés


HdC. El Camino Inglés tuvo más relevancia desde A Coruña que desde Ferrol. Se debe su nombre a que los barcos que desembarcaban en uno y otro sitio procedían de Inglaterra, pero entre los peregrinos había también mucho nórdico. Pero hoy en día desde A Coruña no hay los cien kilómetros pertinentes para obtener la compostela, así que la aplastante mayoría de los peregrinos eligen Ferrol (o Neda, en sus cercanías y también con puerto de desembarco) para su caminar hacia la tumba del Apóstol.

De manera que el Camino Inglés es bicéfalo. ¿Y dónde se unen ambos ramales? Pues en un alto, ya prácticamente en Bruma, una minúscula aldea formada por un templo humildísimo, media docena de viviendas, un bar (abierto muy recientemente) y un albergue muy conocido por los peregrinos, y que es el que recoge la fotografía.

Su impecable estado, así como el de su entorno, lo han convertido en el “niño mimado” de quienes recorren esta ruta jacobea, en un hito. Consta su existencia ya en tiempos de la Edad Media, pero con los siglos fue dejando atrás su buena fama, de manera que, cuando en el XIX se diseña el mapa municipal de España, Ordes no quiere saber nada de ese trozo de tierra por el que pasaban unos peregrinos que en su totalidad eran locos o limosneros, cuando no buscados por la justicia. De manera que Bruma es en estos momentos una isla del ayuntamiento de Mesía en medio del de Ordes. Cosas de la historia…

viernes, 16 de septiembre de 2016

La iglesia de Cruces, románico oculto en el Camino Portugués




HdC. Pasada la iglesia de Iria Flavia, a la salida de Padrón y por lo tanto en el Camino Portugués ya en la provincia de A Coruña, aparece ante los ojos un santuario mariano que llena la retina. Es el de A Escravitude, heredero de una pequeña capilla llamada así, A Nosa Señora da Escravitude (la traducción al castellano sería Nuestra Señora de la Esclavitud). Existe un documento notarial que asegura –y por lo tanto así será- que las obras se remataron en el año 1743, contando entonces el edificio con una sola torre. Casi siglo y medio después, un gallego al que le habían ido las cosas bien en la emigración americana financió una segunda torre simétrica. 

Pero no es este el edificio que queda recogido en la foto adjunta, ya que este corresponde a la muy cercana iglesia de Cruces, ante la cual también pasa el Camino Portugués. Pero lo cierto es que muchos peregrinos avanzan sin detenerse ante este hito. Quizás porque casi todos se detienen en A Escravitude, quizás porque el juego volumétrico de este nuevo templo es complejo, con varios añadidos y ampliaciones.

La recomendación es observar con calma al menos los canecillos del ábside. Y ahí el peregrino descubrirá el humilde y esplendoroso románico rural gallego..