jueves, 28 de abril de 2016

Un hórreo en el Camino de Santiago que remata en la Costa da Morte coruñesa




HdC. Reconozcámoslo: el hórreo de la foto no nació para ser hito de nada, sino para algo más prosaico como guardar las cosechas a salvo de los ratones, que los gallegos llaman “ratos”. Hay hórreos de muchos tipos e incluso varían de nombre genérico según la zona en que se encuentren, pero todos tienen un sistema de ventilación lo suficientemente grande como para que se renueve el aire de dentro y lo suficientemente estrecho como para que no entren los roedores por pequeños que sean.

Claro que los profundos cambios que hicieron que en Galicia en 1970 más del 50% de la población activa estuviera dedicada a la agricultura y hoy esa cifra sea de menos del 10% modificaron por completo el mundo rural de esa comunidad autónoma. La emigración tanto a las ciudades como al extranjero hizo que muchos hórreos fuesen cayendo, y los que permanecen en pie ganan solera, prestigio y una pizca de admiración. En resumen, los que sobrevivan van a acabar siendo auténticos mitos

En el caso de la foto, un hito del Camino, puesto que se encuentra a la vera de la ruta jacobea muy cerca de Muxía, al final de la llamada Prolongación a Fisterra-Muxía. Por muchos años y que los peregrinos lo vean.

martes, 19 de abril de 2016

El puente de Sobradelo en Carballeda de Valdeorras




HdC. Carballeda de Valdeorras es un municipio del este ourensano que se deja recorrer por el llamado Camino de Invierno, una ruta jacobea secundaria que como tantas otras lucha por el reconocimiento oficial. Su base histórica se asienta en el hecho de que los romanos utilizaron el valle del Sil, por donde discurre el Camino inicialmente, para acceder a Galicia.

En fin, el peregrino actual no pasa con rapidez hoy en día por el municipio de Carballeda de Valdeorras. Porque raro es el que no se queda asombrado al ver su puente de piedra, exactamente en el lugar de Sobradelo. Y se detiene a admirar una obra que se comenzó en el siglo XVI y que se muestra con siete arcos, uno de ellos –el central- reconstruido, como resulta evidente. 

Ese arco central encierra su propia historia. El abad José Ramón Quiroga y Uría dirigía las alarmas de la comarca durante la guerra de la Independencia, y fue él en persona el que mandó volarlo por los aires con el fin de que las tropas invasoras francesas no pudiesen cruzar el caudaloso río Sil.

En cualquier caso, incluyendo esa parte nueva, el puente de Sobradelo debe figurar con justicia en el catálogo de hitos del Camino. Aunque lo sea de una ruta tan poco frecuentada como esta.

martes, 5 de abril de 2016

Santa Maria del Camí, el Camino en Cataluña





HdC. “Muy pocas casas y dos iglesias”. Así describía recientemente un peregrino a la localidad de Santa María del Camí, un núcleo minúsculo perteneciente al municipio catalán de Veciana recorrido por el Camino de Santiago. Cerca pasa la autopista A-2, que ciertamente afea algo el paisaje

Pero el peregrino se va a fijar más en los templos, que están a pie de la carretera. El románico le va a llamar más la atención, pequeña joya jacobea que en su día fue una capilla asistencial en el camino real que unía Barcelona con Zaragoza. La documentación no deja lugar a dudas: en el primera mitad del siglo XIII se convirtió en priorato y pasó a depender del monasterio de Santa Cecilia de Montserrat, el cual envió allí a algunos monjes.

Dando un salto en el tiempo, en el XIX pasó a ser el corazón espiritual de una parroquia, hasta que en el año 1919 dejó de tener culto, algo que benefició a la otra iglesia. La buena noticia es que fue restaurada en 1975.

Y el peregrino se fija, sobre todo, en su ventana de estructura circular que se conserva en el centro del ábside, confeccionada con dovelas radiales. Además, llama la atención el escudo heráldico de Montserrat, que se distingue en la dovela central de la puerta de acceso. Una y otro, dos pequeños pero valiosos hitos del Camino.

Foto de María Rosa Ferre (CC 2.0)