lunes, 28 de abril de 2014

Camino de Invierno a Santiago de Compostela: San Xurxo de Asma


HdC. La iglesia parroquial de San Xurxo de Asma no ha visto pasar, todavía, muchos peregrinos a Santiago de Compostela. Y es que este templo, que figura como el primero que se encuentra una vez dejada atrás la localidad lucense de Chantada, fue levantado en el año 1881, una época en la que prácticamente no había peregrinos a Compostela y mucho menos que recorrieran lo que en la actualidad se denomina Camino de Invierno, que es donde se halla la parroquia de Asma. 

El templo presenta planta rectangular, una sola nave y capilla mayor. La cubierta es de teja y presenta tres vertientes. Los caminantes de hoy en día se detienen a ver la fachada principal, con un balcón en la parte alta. Más arriba, el campanario, con cuatro vanos y que se remata con un estirado cupulín ornamentado con florones. Una vez dentro, lo que llama la atención es la retablo mayor, encuadrado en el neoclásico y datado en 1892.
 
Una obra humilde en buen estado de conservación. Pero, ¿acaso todos los que consideramos hitos del Camino no fueron en su momento nada más que eso, una obra humilde?

lunes, 21 de abril de 2014

S. Nicolás del Real Camino, en el Camino Francés de Santiago





HdC. San Nicolás del Real Camino es el último pueblo de la provincia de Palencia rumbo a Santiago por el Camino Francés. Ahí abría sus puertas desde el año 1183 uno de los hospitales de peregrinos más dinámicos de la Ruta jacobea, iniciativa de un caballero de mucho poderío llamado Tello Pérez de Meneses. El hospital llegó a admitir a 13 leprosos, pero nada queda de él en el siglo XXI. Es, en suma, un hito del Camino que ocupa un lugar en la historia y en la memoria.

(Foto rmelgar, Panoramio:  http://www.panoramio.com/photo/75109218)

lunes, 7 de abril de 2014

San Martín de Castañeda, en el Camino del Sudeste a Santiago


C. R. Una de las aportaciones de los Caminos menores a Santiago de Compostela es el gran volumen de monumentos que incorporan al acervo jacobeo. A su vez, esos monumentos se benefician de la imagen de las rutas de peregrinación. O sea, son más conocidos, más visitados y se incrementa la presión popular para que se encuentren en el mejor estado posible.

Uno de ellos es el monasterio de San Martín de Castañeda, en Zamora, muy cerca del lago de Sanabria y, por lo tanto, en la desviación de la Vía de la Plata que arranca hacia las montañas de Ourense. Pleno Camino del Sudeste a Santiago de Compostela. Un cenobio de origen mozárabe cuyos religiosos, con el abad Martín al frente, disfrutaban ya en el año 916 del derecho de pescar en el lago. En el 1215 se unió, como tantos otros, al Císter.

La primera piedra de su iglesia fue colocada en 1150, pero no fue hasta el siglo siguiente cuando estuvo concluida. Buenos sillares de granito para dar forma a una planta de cruz latina de tres naves, con un crucero marcado muy ligeramente, y tres ábsides en su cabecera. Los estudiosos piensan que quizás es una copia humilde de la catedral de Zamora.

El tiempo nunca pasa en vano, y en 1571 se modifica la portada occidental, que a partir de ese año va a mostrar un relieve de piedra (por supuesto, con un San Martín y el pobre). El retablo mayor es clasicista y fue colocado aproximadamente en el 1600, mientras que la espadaña data del XVIII.

Ya pesar de los estragos de la Desamortización decimonónica, San Martín de Castañeda continúa siendo uno de los poco conocidos hitos del Camino de Santiago.

(Foto de M.Peinado vía Wikimedia Commons Licencia CC2.0)