martes, 18 de diciembre de 2012

Lourenzá y las fabas

HdC.El monasterio de Lourenzá es un auténtico hito del Camino Norte a su paso por la provincia de Lugo. Y no resulta exagerado afirmar que figura entre los diez mejores monumentos de todo ese itinerario que entra en la Península Ibérica salvando el Bidasoa y recorre la costa cantábrica para, una vez en Ribadeo, meterse al interior, como si en Galicia ya decidiese enfilar a Compostela por la vía más corta. Y es así donde se encuentra Lourenzá, a una jornada de Ribadeo de esas que los ciclistas de hoy en día califican como “rompepiernas”. O sea, que no esperan grandes desniveles, pero todo el tiempo el peregrino va arriba y abajo, más de lo primero que de lo segundo. De hecho, la llegada al monasterio es un prolongado descenso que se nota en rodillas y tobillos.
Lourenzá es también muy conocido por otra cosa: las habas, “fabas” en idioma gallego. De gran tamaño y excelente calidad, fueron alabadas desde siglos atrás, y hoy en día se han incrustado en el inconsciente colectivo de las gentes de Galicia, que las identifican con algo exquisito. Por desgracia, los testimonios de peregrinos no suelen detenerse mucho en la gastronomía, un territorio casi virgen cuando se habla del Camino de Santiago. Pero algún día aparecerá un documento que dirá lo que ya sabemos: que las habas de Lourenzá merecen ser calificadas de hito del Camino.