miércoles, 31 de octubre de 2012

Un hito en tierras catalanas: la iglesia de Santa María, en Cervera

HdC. Cervera es fin de etapa del Camino de Santiago en tierras catalanas, en concreto de la larga etapa que comienza en Igualada: 37,7 kilómetros. El peregrino suele llegar exhausto y con pocas ganas de dar unos cuantos pasos más. Pero debe hacerlo, porque le espera la iglesia de Santa María, un sobresaliente ejemplar del gótico de Cataluña que sustituyó a otro románico del cual sólo ha llegado al siglo XXI una puerta esculpida, a su vez protegida por un pórtico ojival. Es la puerta de Sant Martí.
El edificio resalta ente los tejados y se localiza con facilidad gracias a su torre, de ocho caras y en cada una de ellas un ventanal. El templo en sí presenta tres naves, la central mucho mayor que las otras dos, y en el altar mayor otra muestra del románico: la imagen de la patrona de la localidad, la Mare de Déu del Coll de Les Savines, primorosamente hecha en el siglo XIII. Y como prueba irrefutable de que nos hallamos ante una iglesia de peregrinación, detrás de ese altar mayor discurre el deambulatorio, justamente para que los peregrinos pudieran circular con orden.
En suma, otro hito del Camino. La recomendación: no perderse la visita.

viernes, 26 de octubre de 2012

Santa Eulalia de Bóveda: un hito que quiere ser pero que no lo es

HdC.Santa Eulalia de Bóveda es un impresionante mausoleo en las afueras de Lugo y muy cerca del Camino Primitivo. Una maravilla. Una belleza. Eso sí, en una aldea muy mejorable desde el punto de vista estético. Fue declarado monumento histórico-artístico ya en 1931, cuando la sensibilidad en la conservación de los enclaves arqueológicos era baja, muy baja, así que eso ya constituye un índice de que vale su enorme peso en oro. Llegó a decirse –cosas de la influencia romántica– que era el sepulcro del hereje Prisiciliano, ese del cual también se afirma que ocupa el Arca Marmórea, y no el Apóstol Santiago. La teoría tiene sus grandes defensores, no se vaya nadie a creer lo contrario.
Santa Eulalia de Bóveda hunde sus raíces en los tiempos de las legiones, nada raro por otra parte teniendo en cuenta que Lugo era su campamento principal por estos pagos del noroeste peninsular. Quizás, sólo quizás, en el siglo V se transformó en un oratorio cristiano.
En otras palabras, cualquier desviación en el Camino Primitivo para admirar este enclave está más que justificada. Pero con la misma convicción hay que dejar claro que es eso, un desvío. No se halla Bóveda en la ruta de peregrinación, no es un hito del Camino por mucho que se empeñen en Lugo en incluirla como tal. Porque, con ese criterio, habría que estar apartándose de la Ruta cada dos por tres. Porque Galicia (y no sólo Galicia) está llena de monumentos, auténticos tesoros. Y que duren.

lunes, 22 de octubre de 2012

La resurrección de un libro escaso y cada vez más demandado

HdC.Era previsible. La tirada inicial fue poca; la difusión, nefasta. Así que Camino de Santiago. Un espacio de encuentro en la Europa del siglo XXI nació casi en el anonimato y desde el primer momento se convirtió en un pequeño objeto de deseo. Un libro en gran formato publicado por el Xacobeo en el año 2009, cuando la Xunta de Galicia cambió de manos socialista-nacionalista a popular. Y ese tipo de cambios siempre repercuten en cosas tan inocuas como esa, la distribución de un libro que contiene excelentes estudios como el de la hispanista danesa Grethe Christesen sobre la Ruta y los peregrinos “profesionales (por encargo) en su país o el estupendo estudio introductorio del alemán Robert Plötz, miembro del Comité Internacional de Expertos del Camino de Santiago, pasando por el análisis del período 1982-1993, firmado por Paolo Caucci, presidente de dicho comité internacional.Camino de Santiago. Un espacio de encuentro en la Europa del siglo XXI va camino de convertirse en un hito. Era previsible.
(Por cierto, todavía quedan ejemplares. La dirección del Xacobeo es Pavillón de Galicia. San Lázaro. Santiago de Compostela).

jueves, 18 de octubre de 2012

Una veintena de kilómetros preciosos en el Camino catalán

HdC. El Camino de Santiago está cogiendo fuerza poco a poco en Cataluña. Y uno de los tramos más bonitos en aquella tierra es el que une las localidades de L’Estany y Artés, 23,3 kilómetros fácil de andar hasta el punto de que no reclaman ni seis horas. No hay ningún pueblo por aquellos parajes descendentes, pero sí encinares y robledos a un lado y a otro. Tampoco es que haya que ir como al desierto, puesto que dos enclaves no distan gran cosa de la Ruta (Santa María d’Oló y Calders), pero sí es mejor acometer la etapa bien provisto de agua y comida, para así gozar mejor del trayecto. Esta comarca que pisa el peregrino se llama Moianés, entre las cuentas de los ríos Ter y Llobregat. El paisaje es armónico, sin grandes muestras de feísmo y con poca presión urbanística. Para situarse, Vic queda atrás y la laboriosa Manresa, delante.
El premio es no sólo la satisfacción y el disfrute sino también Artés, localidad conocida sobre todo por sus vinos. Pero también por los restos de la muralla de un viejo castillo y por el campanario de la iglesia parroquial de Santa María, datada en el siglo X si bien construida sobre otro templo anterior. Y no hay que irse sin visitar el barrio viejo, con las calles estrechas y escarpadas.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Albergues del Camino. Disfrutarlos respetándolos (I)



Por Elena Goyanes

Hay muchos espacios en los que se pueden comprobar -y actualizar- los listados de albergues para peregrinos en todas las rutas a Santiago. En dichas relaciones se nos informa de los puntos kilométricos,  número de camas, propiedad, coste, instalaciones y servicios de los albergues. Pero en prácticamente ninguna se nos informa de qué se espera de nosotros cuando llegamos a un albergue.

Por alguna razón, sin duda vinculada a la cada día mayor popularidad del Camino, muchos peregrinos llegan a los albergues convencidos de que hay una obligación para con ellos. Los caminantes llegan y pretenden instalarse como lo harían en un hotel o una pensión, esperando unos servicios concretos y exigiéndolos en caso de que no se cumplan sus perspectivas.

Olvidan que en el Camino nadie tiene obligación con nadie. Que todo lo que se nos da es regalado. Que la acogida al peregrino es una tradición centenaria con unas particularidades muy asentadas. Y que el sentirnos cómodos en un albergue nada debería tener que ver con el hecho de dormir o no en una cama; o tener que compartir ducha y cocina.

Las mejores noches en el Camino son aquellas en las que se duerme en el suelo de piedra de sacristías, en escuelas unitarias abandonadas, en polideportivos e incluso al raso. No hay mejor noche que aquella en la que se duerme en el suelo por haber cedido la litera a otro peregrino con dificultades. En esos casos uno se deja vencer por el sueño sabiendo que ha hecho lo correcto; y se despierta con la sensación de haber aportado algo a ese Camino que tanto y tanto nos ofrece.

La mayor parte de los peregrinos de hoy se levantan al amanecer y comienzan a caminar a oscuras, a veces con linternas, para apurar al máximo la etapa y garantizarse cama al final de la jornada. Otros muchos caminan como con orejeras, sin desviar ni la mirada, estresados por saber que delante camina otro grupo de peregrinos que también van corriendo el Camino para así poder elegir cama.

Lo que no saben esos peregrinos es que los demás los miramos con verdadera lástima. Lástima porque se pierden la belleza del paisaje, el placer de pararse a charlar con un vecino, la tranquilidad de relajarse unos minutos bajo una sombra para, simplemente, disfrutar del momento. Lástima porque sabemos que nunca se detendrán para ver una ermita, una iglesia o un castillo. Ni desde luego perderán tiempo en ningún pequeño pueblo tomándose un café. Ni para dormir la siesta al fresco. Ni para disfrutar de una buena merienda. Ni para dejarse sorprender por un paisaje inmenso.

El objetivo del Camino no es llegar al albergue al mediodía y esperar a que se distribuyan las camas. Tampoco lo es elaborar una programación rígida de viaje según la ubicación de los albergues más cómodos y modernos. Si lo hacemos así nos perderemos el Camino. La elección de los finales de etapa debería tener que ver más con el entorno, con el hecho de querer o no descansar en determinado lugar por su tradición jacobea; por nuestro interés en conocer a determinados personajes imprescindibles del Camino; o por no dejar atrás sin disfrutarlo ese lugar único y espectacular.

Por eso precisamente en Los Hitos del Camino nos hemos decidido a preparar una relación de albergues mágicos del Camino, esperamos que con la ayuda de todos. Albergues que no deberíamos perdernos por  su acogida, tradición o ubicación. Poco a poco la iremos elaborando bajo la etiqueta de Albergues Mágicos, esperando que os sirva de ayuda.

Un humilde hito en las tierras altas del Camino Primitivo camino de ser único



HdC. La palabra “hito” esconde grandeza. Un hito es aquello importante, punto de inflexión en un proceso, momento solemne, acto extraordinario. Un hito no es algo vulgar, cotidiano. Por eso decimos que el monasterio de Sobrado dos Monxes es un hito del Camino del Norte, o que el de Samos es un hito del Francés, o que el de Oseira lo es igualmente del Camino del Sudeste.

 Y sin embargo, hay enclaves que constituyen una excepción. Por ejemplo, las fotos que acompañan estas líneas son un plano general y un detalle de una construcción humilde, importante otrora, irrelevante hoy. Sin futuro funcional y, como las cosas sigan así, simplemente sin ningún tipo de futuro.
Es un hórreo. Un hórreo de estilo asturiano –de base cuadrada, al contrario de la mayoría de los de Galicia, que son de planta acusadamente rectangular- que se localiza en pleno Camino Primitivo, en tierras altas de Lugo, municipio de A Fonsagrada y concretamente en el antaño poderoso A Pobra de Burón. Y quedan muy pocos, cada mes menos porque además no se construye ninguno nuevo, y por eso, por lo extraordinario que resulta encontrarse uno, pedimos que este se conserve. No se trata de ponerse reivindicativos. Se trata de defender el Camino.

lunes, 8 de octubre de 2012

Porta Itineris Sancti Iacobi, en camino de convertirse en un hito



HdC. ¿Es la Porta Itineris Sancti Iacobi un hito en el Camino? Esta es la pregunta de una lectora de este blog. En realidad, ¿quién expide los certificados de lo que es un hito y lo que no? Peregrinos, caminantes, estudiosos y hasta ocasionales visitantes están de acuerdo en los fundamentales: O Cebreiro, la catedral compostelana o la astorgana, el Paso Honroso… Pero, ¿y la magnífica Ponte Áspera, en Sarria, por ejemplo?
Disquisiciones aparte, la Porta Itineris Sancti Iacobi o Porta de Europa, justo a la entrada del Camino Francés a Compostela, “lleva años fraguando en mi cabeza, no ya como una aspiración artística, sino más bien como una ilusión personal”, decía Cándido Pazos, su autor. A comienzos de siglo, cuando se colocó, llamaba la atención, y no muy agradablemente, pero se ha ido integrando en el paisaje y se ha convertido en el símbolo del comienzo de la ciudad. Hay ya miles de fotos de peregrinos a su lado.
¿Es un hito? Creemos que no. Pero quizás esté en camino de convertirse en ello. El tiempo lo dirá.

jueves, 4 de octubre de 2012

El óxido de Montefurado afecta a la iglesia de San Miguel


HdC. Curiosa iglesia en pueblo con curioso nombre. Montefurado es el topónimo, San Miguel el santo bajo cuya advocación se ha puesto el templo.
El primero se halla en el municipio lucense de Quiroga, y el segundo presenta unas paredes exteriores de color óxido, producto, en efecto, de la oxidación de la piedra y, claro está, de la climatología del lugar.
El Camino de Invierno cruza la localidad en sentido ascendente, monte arriba, y se sale de las calles por la parte más alta, tras pisar una senda de tierra, entrañable, acogedora. Viñedos y algún olivo –árbol muy raro en Galicia pero que fue común en esa parte de Lugo- acompañan el caminar hasta la pequeña aldea de Hermidón.

Fotografía: www.lospueblosdeespana.com