jueves, 27 de septiembre de 2012

Castroverde: el albergue acaba con la soledad del castillo




HdC. Hace unos días –concretamente el lunes de la semana pasada- abrió sus puertas a los peregrinos el albergue público de Castroverde, una localidad en pleno Camino Primitivo y como quien dice a las puertas de Lugo, puesto que la distancia que separa a ambos núcleos se salva en menos de cinco horas a paso muy tranquilo. El albergue es sencillamente espectacular, diseñado y presupuestado en otros tiempos más boyantes. Un lujo para los 34 peregrinos que puede albergar.
Pero Castroverde tiene también un hito que al menos la mitad de las veces pasa desapercibido, ya que se encuentra al otro lado de la carretera, en la parte opuesta de la Ruta, y sólo en algunos puntos concretos se distingue. Merece la pena cruzar el asfalto y llegarse hasta él un rato. Es el castillo. O mejor dicho, lo que queda de él. ¿Y qué queda? En primer lugar, todos los muros exteriores, no muy altos y posteriores a la magnífica torre medieval, torre de homenaje de tradición normanda y por lo tanto con su entrada elevada, no a ras de suelo. Y es que, como a nadie se le escapa, la defensa era más débil si el enemigo podía entrar dando una patada en la puerta.
Lo dicho: visita recomendada.
Reportaje fotográfico del albergue de Castroverde.

viernes, 21 de septiembre de 2012

Albarregas, un río de la Vía de la Plata dignificado por un puente romano



HdC. El puente romano sobre el río Albarregas se conserva a pesar de los pesares y nadie niega que es ya uno de los reconocidos hitos de la Vía de la Plata en Extremadura. Tras dejar a las espaldas la simpar Mérdia, el puente romano aparece como la vía de salida de la localidad romana por excelencia. La cercana autovía añade una pizca de confusión estética –y peligro al caminante, que va a pisar el cercano asfalto-, pero la obra sigue admirando no por su grandiosidad ni mucho menos, sino por su sencillez. Se buscó la utilidad más que la ostentación, y el devenir de los tiempos, con una buena cantidad de óptima suerte, ha permitido que llegue así hasta hoy. El viaducto, siempre en sorprendente equilibrio, le va a servir de telón de fondo, mientras el peregrino va a adentrarse en un tramo de auténtica calzada romana señalizada con un hito de colores amarillo y verde. Y buen Camino, claro está.
(Foto: Wikipedia).

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Unos libritos útiles que con el tiempo acabarán siendo hitos



HdC. El tiempo da valor a las cosas hasta convertirlas en hitos. Camino de Santiago incluido. E incluidas también aquellas publicaciones que poco a poco van inundando la Ruta, unas gratuitas, otras de pago.

Algunas ediciones se agotan, y entonces ese valor se multiplica. Ciertos títulos son buscados y rebuscados por su fidelidad, sus fotos o sus descripciones de la Ruta.

Y este es el caso de la pequeña colección de los también pequeños libritos editados en el Año Santo 2010 por la Junta de Castilla y León. Casi minúsculos, caben en cualquier bolsillo, y con un diseño bien trabajado y apoyado en los colores han ayudado a miles de peregrinos a cruzar llanuras y montes –que también los hay en Castilla y León, aunque muchos piensen que aquello es una meseta cuya única dificultad estriba en los kilómetros lineales o en el calor- rumbo a Compostela.

En realidad, y para ser sinceros, esa colección despierta la envidia, ¿para qué negarlo?

martes, 18 de septiembre de 2012

Un húngaro peregrina a Compostela en el siglo XIX



 HdC. “Viaje a España. 1868”. Así se titula el libro del gran escritor y sacerdote húngaro János Zádori, uno de los más emblemáticos de todos los tiempos en su país. Publicado por la Xunta de Galicia, es un volumen de más de 400 páginas con letra pequeña y aprovechando el papel todo lo que se puede.
Pero aquí el capítulo que interesa es el XV, que se refiere a Santiago de Compostela, y una parte del XVI, que se centra en Lugo. Se trata, como l lector habrá podido deducir, de un libro de viajes. Así, Zádori cuenta cómo llegó a Compostela en diligencia de ocho mulos, vía A Coruña porque no había desde Madrid transporte directo justo en aquellos momentos. Relata el desplazamiento con todo lujo de detalles, y deja estas perlas:

(Sobre Lugo): “Era domingo, fui a una iglesia cercana, llamada convento de Nova, en el monasterio vivían ahora soldados. La iglesia estaba repleta. El cura realizó una misa silenciosa, tan silenciosa que ni siquiera tocaron la campana, sino que en el momento de mostrar al Señor la gente se golpeó con fuerza en el pecho”.

(Sobre Betanzos): “De 5.000 habitantes, está en una región maravillosa. Se asienta en un monte y con los tejados rojipardos de las casas parece una montaña de lentejas… El gallego no se parece en nada a los demás españoles”.

(Sobre A Coruña): “Ni aquí ni en ninguna otra parte de España vi mujeres desvergonzadas por la calle, cosa que está a la orden del día en Budapest o en Viena, ni a rufianes o viejos chulos ofreciendo su mercancía, como es habitual en otros lares”.

(Sobre Santiago): “La magnífica catedral es una gigantesca mole de piedra, tan oscurecida por los siglos que ya casi parece negra… Se necesita mucho tiempo para que el extraño se pueda orientar en el interior. Lo dificulta el desnivel del terreno, el muro sur es mucho más alto que el norte porque fue construido en un lugar inclinado. Se han conservado las antiguas huellas para que el sepulcro descanse en el mismo sitio donde fue encontrado”.

¿Era János Zádori un peregrino? Por supuesto, aunque también le interesaban otras áreas de España. Su fe lo llevó hasta Santiago, un Santiago decadente en aquellos años y que hablaba de las peregrinaciones en riguroso pasado. Quizás por eso sus descripciones adquieren más valor. Y acabarán convirtiéndose en un hito histórico-literario más del Camino de Santiago.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Hospital da Condesa, un hito tapado en suelo lucense


En ocasiones, un hito del Camino de Santiago queda tapado. A veces por la vegetación, a veces por el exceso de imágenes, iconos y/o edificios que lo rodean. En ocasiones, por el mal gusto. No es este un blog de denuncia, pero hay momentos en los que un tirón de orejas le sienta bien a alguno.

La foto que acompaña estas líneas ha sido tomada a la entrada de Hospital da Condesa, en el municipio de Pedrafita do Cebreiro. O sea, el primero que se encuentra el peregrino cuando entra en Galicia por el Camino Francés. Tras dejar atrás O Cebreiro y Liñares, el Camino cruza el asfalto y va a circular por la margen derecha. Y así llega a Hospital da Condesa, con la Ruta vecina de la carretera pero separada de ella hasta que se mete en las viviendas. Y ahí justo la primera sigue recta y el peregrino gira a la derecha. El exceso de señales, creando una sinfonía discordante de líneas, tamaños y orientaciones, no le anima a ello. Pero mejor fijar la vista en el suelo unos metros. Al menos hasta alcanzar la iglesia local, muy parecida a Santa María de O Cebreiro y restaurada hace muy pocos años. Ese templo sí que es un hito del Camino.