miércoles, 20 de junio de 2012

Jorba recupera el orgullo jacobeo

HdC. Una vez dejado atrás el impresionante monasterio de Montserrat, el Camino de Santiago a su paso por Cataluña tiene en Igualada otra localidad grande de referencia tras lo cual pasa por el minúsculo Sant Genís y alcanza Jorba, al pie de un cerro pero también invadiéndolo hasta el extremo de que su castillo, de grandes dimensiones, se levantó en lo más alto. La fortaleza, hoy en ruinas, se documenta desde el siglo XI. Peor le fue, sin embargo, a la iglesia de San Miquel, erguida a su lado pero de la cual no queda nada. ¿Quién causó tanto destrozo? Pues la primera guerra carlista, tiempos en los cuales prácticamente no pasaba ni un peregrino a Santiago ni por ahí ni por ningún lado de la península ibérica.
Pero Jorba ha recuperado su prestigio y su orgullo como localidad jacobea. Por eso hay que olvidarse de la carretera y acometer la calle Major, "con cierto regusto rural", dice la propaganda oficial. Pero en efecto, el peregrino pisa el antiguo camino real. A destacar como hito importante el crucero de 1609 que da la impresión de controlar el acceso al núcleo antiguo. Y sin olvidar el lavadero que la tradición asegura que fue levantado en el siglo XVIII con motivo de una epidemia.

viernes, 15 de junio de 2012

Nicola Albani describió en el siglo XVIII hitos del Camino que han ganado prestancia con el tiempo

HdC. Los hitos del Camino, los grandes y los pequeños, no siempre han sido vistos y valorados de la misma manera que se miran y se valoran hoy en día. Nicola Albani fue un peregrino italiano que en el siglo XVIII dejó escritos dos voluminosos diarios de viaje (o mejor dicho, uno dividido en dos partes) que se conocen, de manera abreviada y genérica como “Viaje de Nápoles a Santiago de Galicia”, y de ellos entresacamos las siguientes afirmaciones:
“(En Padrón) estuve pésimamente alojado sobre una simple tarima como las que usan los soldados, y tampoco había vela (…) Por la mañana estuve viendo la mencionada villa y encontré en ella cosas maravillosas: hermosísimos palacios, con calles y fuentes de agua excelente, con distintas y abundantes clases de comestibles”.
“(Tui, en la foto) no está muy fortificada de murallas, ni está guardada por muchos soldados, como sería cosa normal siendo plaza de armas en la frontero con un reino enemigo”.
“(En Astorga) está la iglesia del obispado, una magnífica construcción arquitectónica con un campanario muy agradable, de un bonito diseño; la ciudad se ve bien situada sobre una colina de un alto monte, de un aire limpísimo, y fue la segunda en probar la ira de los moros”.
“(Melide) es también una villa levantada con piedra, donde había un conventito de cuatro o cinco frailes dominicos, y obtuve una limosna de una cierta sopa, y recogí también cuatro o cinco limosnas de moneda”.

lunes, 11 de junio de 2012

Sant Pere de Rodes, un monasterio desde el que arranca uno de los Caminos a Santiago catalanes

HdC. Sant Pere de Rodes es un imponente monasterio situado en la provincia de Girona, levantado –dice la leyenda, que no la historia– encima de un templo obviamente pagano dedicado a Afrodita Pyrene. O sea, a la Venus pirenaica, un templo por cierto del que se guardan referencias antiguas pero que no aclaran con seguridad dónde estaba. En el capítulo de leyendas de Sant Pere de Rodes figura otra más: en el año 610 el papa Bonifacio decidió poner en lugar seguro varias reliquias, entre ellas el brazo derecho y la cabeza de san Pedro y una botella con nada menos que la sangre de Cristo. Tres religiosos de su confianza salieron a todo correr de Roma, subieron a un barco y tras varios días de navegación ataron la nave en el Finisterre mediterráneo, que no es otro que el cabo de Rodes. Ocultaron las reliquias en una cueva y, cuando al cabo de cierto tiempo volvieron a por ellas, la vegetación les impidió encontrar la entrada a la oquedad. Profundamente preocupados y tristes, decidieron quedarse en el lugar, y levantaron el cenobio.El papa Urbano II concedió al monasterio el derecho al jubileo para quienes con la fe en el alma se llegaban hasta allí, y así el enclave se convirtió en lugar de peregrinación. No se trata de hacer ahora comparaciones, pero la Generalitat –el Gobierno catalán- afirma en una publicación que “Sant Pere de Rodes se convirtió, junto con Santiago de Compostela, en el lugar de peregrinación más importante de la Península Ibérica”.
Lo que sí es cierto es en que en la recuperación del Camino de Santiago se hace arrancar de ahí una de las vías jacobeas. Sin entrar en polémicas –sin duda éste no es el lugar–, lo que sí es cierto es que Sant Pere de Rodes es un hito en el Camino de Santiago en Cataluña.

viernes, 8 de junio de 2012

Puente Fitero no tiene nada que ver con las mulas

HdC. No, nada que ver. Esa es la respuesta correcta a la pregunta –hecha por uno de nuestros lectores, y que le agradecemos– sobre el puente Fitero. ¿Cuál era la duda? Pues resulta que dicha obra se conocía en el pasado con otros nombres, como Ponteroso, Ponte Fitir y –ahí está la clave de la cuestión– Ponte della Mulla. ¿Eso quiere decir Puente de la Mula, del cuadrúpedo? No, nada que ver.
Fitero se encuentra en el límite fronterizo entre lo que históricamente es Castilla y lo que históricamente es León. Y ahí había un mojón o, quizás, la obra en sí misma era mojón. Y mojón es Mulla.
Pero ya que estamos con este hito del Camino, recordemos que toda esa zona era campo de batalla entre castellanos y leoneses, que la reclamaban como suya. El gato al agua se lo llevaron los primeros, tras ganar la batalla de Lantadilla (año 1068), la cual tuvo lugar pocos kilómetros más al norte del puente.
Por cierto, puestos en plan test, ¿qué río salva el puente Fitero? Lo ponemos fácil. El Códice Calixtino -¡a ver cuándo aparece!- lo cita: “Pons Fitere supra Pisorga flumen”.

miércoles, 6 de junio de 2012

Los hitos humildes de Los Santos de Maimona, en la Vía de la Plata

HdC. El impulso que cogen día a día los caminos alternativos al a veces masificado Francés están permitiendo descubrir a miles de personas hitos hasta ahora humildes, pero significativos, bonitos, interesantes desde el punto de vista histórico. Son lugares, enclaves y edificios cuyo nombre sólo les suena a sus vecinos, pero que en tierras alejadas como la propia Compostela no dicen nada de nada.
En esa hipotética lista de lugares injustamente olvidados hasta ahora ocupa su lugar Los Santos de Maimona, a la salida de Zafra (Extremadura y, por lo tanto, Vía de la Plata). Es en realidad la primera localidad que se encuentra el peregrino tras abandonar la ciudad de la torre de San Francisco y del convento de Santa Clara. El Camino discurre entre casas aisladas, con pinos aquí y allá como compañeros cuya sombra se agradece ya a partir de ahora. Sólo cuatro kilómetros y medio separan el albergue de Zafra de Los Santos de Maimona, un sitio que perteneció a la orden de Santiago desde la Edad Media, pero que es muy anterior. De hecho en documentos del año 50 a. C. figura con el nombre de Segeda Augurina.
Cierto es que el caminante está fresco y fuerte aún, puesto que lo lógico es que haya pernoctado en Zafra y acometa en esta jornada la distancia que separa la ciudad de Villafranca de los Barros (21 km), pero se recomienda la parada, aunque sea breve, para ver los hitos de Los Santos de Maimona: las brillantes portadas platerescas de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles (siglo XVI) y el Ayuntamiento actual, que es la antigua Casa de la Encomienda. Y ya en las afueras, el santuario de Nuestra Señora de la Estrella (siglo XVIII).

lunes, 4 de junio de 2012

Arante: la gloria pasada en el Camino Norte

HdC. Arante es una parroquia de Ribadeo que se encuentra en el Camino Norte, ese que es candidato a Patrimonio de la Humanidad. Xosé María Fernández Fernández, archivero diocesano y canónigo de Mondoñedo, hizo un estudio sobre Arante y a él se deben estas palabras: "Pocas habrá como ésta que, en menos de un kilómetro de recorrido, puedan presentar tan variados testimonios del paso de los peregrinos hacia Santiago. Así, además del hospital de San Andrés, está el santuario de Nuestra Señora de las Virtudes, al lado del hospital y más antiguo que él; la ermita de Santiago de Castiñeira en términos de Villamariz, y que fue parroquia con anterioridad al siglo XVI; la también ermita de Santa Marta, a la que tenían gran devoción los  transeúntes y naturales, situada en el Camino Real que gira de Ribadeo a la ciudad de Mondoñedo. Y esto sin hablar del todavía llamado hoy monte de la Malata, a pocos metros de Santa Marta, donde, sin duda, se atendía a los peregrinos enfermos".
Hoy en día se llega por el barrio de A Ponte (donde se registró una brutal batalla entre guerrilleros gallegos y tropas napoleónicas) y no aparecen a la vista muchos rastros de aquel esplendor pasado, un esplendor que queda recogido en 1525, cuando en un texto también de Mondoñedo se asegura que la imagen de Nuestra Señora que allí se veneraba era "miraculosa y muy devota que cada día face milagros infinitissimos", y por eso los peregrinos y los vecinos le llevaban oro, plata, monedas, joyas, cera, velas, pan y mantequilla.

viernes, 1 de junio de 2012

Peregrinos en el Camino Norte

HdC. El Camino Norte figura en la lista de candidatos a ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En realidad existen grandes posibilidades de que se produzca un final feliz, pero eso significará que puede haber avalancha de peregrinos en los próximos años. Así que el momento para recorrer la Cornisa Cantábrica es este. Un itinerario que entra en Galicia por la pequeña ciudad de Ribadeo, en una de las orillas de la ría a la cual presta el topónimo y que se salva hoy por moderno puente, otrora gracias al esfuerzo muscular del barquero que se dedicaba a unir una ribera con otra, recorriendo un minúsculo pedazo de mar que sobre el papel debería ser de aguas calmas, pero que de hacer caso a los testimonios de peregrinos de otras épocas aquello podía considerarse la antesala de la otra vida.
Hay personas que sólo quieren seguir los pasos de personajes históricos, y esas preguntarán quiénes fueron por el Camino Norte antes que ellas. Sólo cuatro nombres para dar una pista acerca de la relevancia de la Ruta: el obispo armenio Martir (1492); Antonio de Lalaing, señor de Montigny (1502); Bartolomé Fontana (1539) y el médico Jean Pierre Racq (1790). Por copiar el lema turístico de una conocida villa veraniega gallega, "sólo faltas tú".