El aspecto que presentaban los alrededores de la Catedral de Santiago en la época medieval no se asemeja al actual. En un viaje imaginario al pasado, tendríamos que borrar de un plumazo el actual Pazo de Raxoi en la Praza do Obradoiro y dibujar la vieja muralla que rodeaba la ciudad. Donde hoy se accede a las rúas de Carretas y Orfas, había una puerta conocida como Porta do Cristo. Por ella cruzaban los carruajes que portaban a los peregrinos fallecidos en el Hospital Real, en la actualidad Hostal dos Reis Católicos. Sus cuerpos, pocas veces reclamados, eran enterrados en lo que hoy es un coqueto jardín junto a la Iglesia de San Fructuoso (en la imagen).
jueves 29 de diciembre de 2011
Un cementerio para peregrinos
El aspecto que presentaban los alrededores de la Catedral de Santiago en la época medieval no se asemeja al actual. En un viaje imaginario al pasado, tendríamos que borrar de un plumazo el actual Pazo de Raxoi en la Praza do Obradoiro y dibujar la vieja muralla que rodeaba la ciudad. Donde hoy se accede a las rúas de Carretas y Orfas, había una puerta conocida como Porta do Cristo. Por ella cruzaban los carruajes que portaban a los peregrinos fallecidos en el Hospital Real, en la actualidad Hostal dos Reis Católicos. Sus cuerpos, pocas veces reclamados, eran enterrados en lo que hoy es un coqueto jardín junto a la Iglesia de San Fructuoso (en la imagen).
martes 27 de diciembre de 2011
La leyenda de la fundación del barrio de Conxo
Cuenta una leyenda que el barrio de Conxo, en la periferia Santiago, nació a raíz de una historia de bandidos en el Camino. Según la tradición, una noble peregrina francesa, de nombre Rusuida, enterró aquí a su amado, fallecido víctima de un asesinato en una hostería del Camino. La mujer llegó a la ciudad acompañada por su séquito y, tras visitar al Apóstol, quiso dar sepultura a los restos de su amante, para lo que eligió el lugar donde unas palomas blancas se habían posado. En este sitio fundó una casa de oración para acompañar durante toda su vida a su querido Alberico Canogio; de ahí vendría el nombre de Conxo, de Canogio. En el siglo XII, el arzobispo Gelmírez mandaría construir el Monasterio de Santa María de Conxo (en la imagen) sobre el solar donde siglos atrás se ubicó esta capilla.
miércoles 14 de diciembre de 2011
Premios de los periodistas del Camino de Santiago
HdeC. Hay actos que en sí mismos son hitos. Por ejemplo el
que ha tenido lugar a última hora de la mañana de hoy en el Hostal de los Reyes
Catolicos, en Santiago. La entrega del I Premio Internacional de la
Asociación de Periodistas del Camino de Santiago se ha
convertido en un improvisado think tank en el cual los participantes
reflexionaron en voz alta cómo será la próxima década para el Camino. Justo el
tiempo que falta para que llegue el siguiente Año Santo. Y es que el Camino
necesita mimos, cuidado, obras (pocas y respetuosas, claro está...) Y por
cierto, este blog se une a las felicitaciones a los premiados, el Proyecto de
recuperación de la Flor de Santiago y la Gran Enciclopeia del Camino, de ediciones Bolanda.
lunes 12 de diciembre de 2011
Comer en el Hostal tras el peregrinaje a Santiago
L.CH. Como comentamos en entradas anteriores, el Hostal dos Reis Católicos fue creado como hospital para atender a los peregrinos llegados a la ciudad y esa fue su función principal durante bastantes siglos, hasta su conversión en hotel en 1954. En la actualidad mantiene viva la tradición de acoger a los caminantes. Los primeros diez romeros que cada mañana cruzan la puerta de este Parador se ganan el derecho a desayunar, comer y cenar durante tres días en un comedor especialmente habilitado para este fin. Para ello, es preciso llegar rápido y, cómo no, presentar la Compostela que acredite la condición de peregrino.
jueves 8 de diciembre de 2011
Santo Toribio, en el Camino Norte de Santiago
HdC. Santo Toribio de Liébana, en Cantabria, es un monasterio que
a la sombra del Camino Norte de Santiago intenta recuperar su esplendor perdido.
Una bula de 1512 firmada por el papa Julio II lo equiparaba de alguna manera
–claro está que en un segundo plano- a Santiago, Roma y Jerusalén puesto que
peregrinando al cenobio se podía ganar el jubileo. La decadencia fue luego
inevitable, y el resurgir, muy reciente. Al rebufo del Apóstol, Santo Toribio
intenta atraer cada vez a más peregrinos, y en efecto, ya empieza a ser
significativo el número de los que recorren el Camino Norte y se desvían a ver
en Liébana la reliquia del Lignum Crucis, que pasa por ser el fragmento de
mayor tamaño que se conserva en el mundo nada menos que de la cruz en la que
encontró Cristo la muerte.
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